Muere Gordon Hinckley, líder mundial de los mormones (IJSUD)

SALT LAKE CITY, EEUU (Reuters) – Gordon B. Hinckley, líder mundial de los mormones cuya iglesia presidió durante un período de crecimiento intensivo, murió el domingo a los 97 años, dijeron miembros de esa congregación religiosa.

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Hinckley fue ordenado 15to. presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, cuyo centro está en el estado de Utah, en marzo de 1995. En sus extensos viajes por el mundo, fue el líder que más templos consagró en la historia de esa iglesia.

“El presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días ha servido como un líder religioso transformador y como un tremendo embajador para Utah con su llegada a todos los rincones del mundo,” dijo el gobernador de Utah, John Huntsman.

Como presidente de la iglesia, Hinckley era visto como un apóstol o profeta en vida a través de quien hablaba Dios.

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El mormonismo ha cobrado cierta relevancia en Estados Unidos estos días pues uno de sus miembros, el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney, es uno de los principales candidatos republicanos en la carrera por la nominación presidencial.

El alguna vez aislado grupo religoso, con base en Salt Lake City (Utah), es una de las religiones de más rápido crecimiento y mayor influencia. Más de la mitad de sus 12,9 millones de miembros viven fuera de Estados Unidos, con un gran florecimiento en Latinoamérica.

Hoy en día, unos 50.000 misioneros -por lo general hombres jóvenes vestidos de traje y caminando las calles del mundo en parejas- proyectan una imagen sana orientada a la familia que ha ayudado que sus adherentes crezcan un 36 por ciento entre 1995 y 2005.

En “Mormon America,” el escritor sobre religión Richard Ostling calculaba los activos de la iglesia en más de 25.000 millones de dólares en 1999, con más de 5.000 millones de dólares en ingresos anuales.

© Reuters (28 ene.2008)

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El títere como herramienta de Planificación Didáctica

Tanto el títere como la marioneta constituyen expresiones verdaderamente arcaicas de la cultura humana. Esta forma de expresión puede ser aprovechada como una importantísima herramienta de innovación pedagógica que permita abordar las diferentes temáticas que están presentes en la currícula escolar peruana.

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El presente Taller permite tener un acercamiento a esta maravillosa herramienta, brindando la posibilidad de trabajar con ella desde el marco y la intencionalidad que, a la planificación didáctica, se le quiera dar.

El objetivo central del taller es que los participantes construyan una nueva herramienta de planificación, comunicación y participación activa; que ésta pueda ser mediadora y posibilitadora de desarrollo comunitario y educativo y asimismo constituir un recurso fácilmente replicable en el trabajo cotidiano en las aulas con niños, niñas y adolescentes.

Y adicionalmente que los participantes cuenten con un nuevo medio de articulación entre el teatro de títeres y la planificación de los contenidos curriculares; aprehendan el proceso de construcción de los muñecos; construyan elementos para la escritura de pequeñas obras para teatro de títeres; aprehendan las técnicas de manejo de los muñecos, así como el dominio del espacio escénico; y adquieran una herramienta que les permita desarrollar proyectos apuntados a que niños, niñas, jóvenes y adultos participen en la identificación y solución de sus problemas.

El desarrollo de los encuentros contempla varios ejes, basados en la Educación Popular. Dichos ejes son: Eje Plástica: construcción de títeres con distintos tipos de materiales; Eje de Competencias Lingüísticas: escritura de un pequeño guión a partir de un ejemplo; Eje Discusión y análisis de la realidad: trabajo en grupo con ponencias generales en espacios de asamblea; Eje manejo de muñecos y utilización del espacio escénico; Eje producción de improvisaciones teatrales: elementos básicos de dramaturgia; Eje lúdico-relacional: realización de juegos y dinámicas de animación para el trabajo en equipo; y Eje articulación y planificación curricular.

El taller está pensado para cinco jornadas intensivas de trabajo con un mínimo de 20 y un máximo de 30 participantes. Se realizará del 4 al 8 de febrero y será dictado por Sergio Vargas y Clelia Pucci – Argentina.

Los informes e inscripciones se realizan en la Universidad César Vallejo, avenida Alfredo Mendiola 6232, Los Olivos, Oficina de Extensión y Proyección Universitaria, sétimo piso. Teléfono 537-6565, anexo 1068.

*RPP (18 de enero del 2008)

El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde

(RPP) El retrato de Dorian Gray, obra del irlandés Oscar Wilde, será el nuevo título de Mi Novela Favorita que se podrá escuchar el sábado 19 a las 12:00 del día y el domingo 20 a las 10:00 de la mañana y 5:00 de la tarde, siempre con los comentarios de Mario Vargas Llosa.

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El retrato de Dorian Gray es la única novela que escribió Wilde y que publicó en el Lippincott’s Monthly Magazine el 20 de junio de 1890 (posteriormente, el autor revisaría la obra, realizando múltiples cambios y añadidos, para volver a publicarla en abril de 1891). La novela es considerada actualmente una de las mejor escritas en lengua inglesa, y sin duda, convirtió póstumamente a Wilde en el autor más traducido a otras lenguas después de Shakespeare.

La novela, perfectamente estructurada, relata, mezclando realidad y fantasía, propia de los cuentos moralistas que escribía también por aquel entonces, como El príncipe feliz o El ruiseñor y la rosa, la obsesión de un joven atractivo y exitoso por mantenerse siempre joven, después de que un amigo, el pintor Basil Hallward, le haya retratado soberbiamente en un lienzo. Naturalmente, su deseo se convierte en tragedia tras darse cuenta que, en efecto, sus peticiones han sido escuchadas, lanzándose así en una espiral de odio y vicio.

Oscar Wilde supo retratar a la perfección, con gran ojo crítico, tanto la sociedad de su época (finales del siglo XIX, en plena época victoriana), como el tema de la vanidad, de la locura y la enajenación. Su perfección como retratista y sus descripciones cautivaron a su público.

Sin embargo, el carácter en ocasiones algo presumido, indolente y afectado de Dorian Gray lo volvieron en su contra durante los juicios que se celebraron en Londres en contra del autor a propósito de su homosexualidad, entonces un delito por el que se podía ir a la cárcel.

Oscar Wilde se defendió admirablemente en el estrado, después de que fueran leídos en voz alta varios pasajes del libro en los que se podría entrever cierta conducta aduladora y delicada entre Dorian y el pintor Basil. Oscar Wilde afirmó que no se podía juzgar en modo alguno a “un hombre por lo que escribe”.

Hoy día el mito de Dorian Gray está extendido en la cultura occidental como un sinónimo de vanidad y de deseo de imperturbabilidad, y en honor a esta carismática figura en honor a la belleza y la maldad, se han hecho obras de teatro y películas memorables.

http://www.rpp.com.pe/programas/mi_novela_favorita/

Filosofía como método de vida y sus criticas

Actualmente, se ha dicho que la filosofía, además de ser una forma de pensar y de ser un pensamiento, en la cual uno puede encontrar respuestas profundas, a cuestiones filosóficas, también es una forma en la cual una persona puede vivir y de actuar y no solamente de hacer enfrentamientos con las cuestiones abstractas.

Además, la definición etimológica de la filosofía (“amor por el saber”, nos hace entender que el filósofo debe vivir una vida inclinada a la sabiduría, y que debe de amar al saber en su propia vida.
Desde los tiempos de la filosofía antigua, más específico, desde los tiempos de los filósofos presocráticos, pero mayor aun en los tiempos desde Sócrates, se defendía, que la filosofía era un método de vida, citan por ejemplo a los estoicos, Platón, Aristoteles, Epicuro, Descartes.

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Crítica a la Filosofía

Existen desacuerdos sobre la neutralidad en el punto de vista de la versión actual de este artículo. En la página de discusión puedes consultar el debate al respecto.
La filosofía no es unánime. Basta con apreciar un poco la historia universal, la ciencia hace dos mil años trabajaba con las herramientas más rudimentarias o básicas, y actualmente, está asociada con la tecnología, estas dos han contribuido enormemente para la humanidad, pero la madre que hace dos mil años se preguntaba ¿De dónde venimos? ¿Para qué existimos?, y hoy en día seguimos preguntándonos exactamente lo mismo; ésta es la razón, por la cual, los filósofos no pueden ser unánimes, e incluso, la filosofía, es o abarca todos los ámbitos, pero en la historia universal, al no poder responder sobre las interrogantes que plantearon los Sabios de la Antigua Grecia, los filósofos se fueron pensando en la sociedad, en el arte, en la religión, en la economía, en las matemáticas, etcétera. Para el músico, no todo en la vida es música, para el matemático, no todo en la vida son las matemáticas, para el soldado, no todo en la vida es guerra, mas para el filósofo, todo en la vida es la filosofía…’

* Wikipedia

¿Qué nos enseña Platón del Amor?

El amor es uno de los aspectos más importantes en nuestra vida y está presente en nuestras conversaciones. Hay innumerables películas y canciones sobre amores felices y desgraciados.

Innumerables veces, las lágrimas o la emoción nos embargan por razones de amor.
Sin embargo el hombre – y la mujer- de nuestra época no conciben al amor como una asignatura pendiente, como algo para aprender; solo es un sentimiento espontáneo: el enamoramiento o el deseo sexual. Y en las consultas a psicólogos las preguntas más usuales sobre el amor se refieren a ¿cómo podemos ser amados?, ¿cómo podemos aprender a amar?
Pero, ¿a qué llamamos amor?, ¿es el amor el deseo sexual?, ¿es algo más?, ¿es lo mismo amar a los padres, a los hijos, a los amigos, a nuestro compañero, compañera?.

¿Y el amor a nuestro perro, o gato, o periquito?, ¿y el amor a nosotros mismos es sólo egoísmo?. El tema es mucho más vasto de lo que nos sugiere la primera impresión.

Dice Platón que el cielo se mueve por amor ¿acaso Dante argumentaba como Platón, cuando decía que era el amor lo que movía el sol y las estrellas?. ¿Es lo mismo el amor a una persona que amar el trabajo, la patria? ¿Y el amor a la justicia, a la ciencia, al arte? ¿Y aquello del amor a Dios y el amor de Dios? ….

Eros, el Amor, es el tema del diálogo El Simposio o más conocido como El Banquete, obra de este enorme filósofo que fue Platón. Platón nos sitúa en un típico banquete griego, con sus dos partes, primero la comida en común, y luego la bebida en común que era la excusa para que el anfitrión ofreciera un entretenimiento de carácter estético como el canto, la danza, la música, o un diálogo de ideas, con sus discursos, reflexiones. En este caso se trataba de un banquete en que los invitados de Agatón, poeta que había triunfado en el último certamen literario, pronunciaran un elogio del Amor.

Apenas aplacado el coro de admiraciones que había suscitado el florido elogio de Agatón, Sócrates se excusa humildemente de pronunciar un discurso por no ser capaz de competir con los demás. Dice: “Yo creía tontamente que es menester decir la verdad acerca de lo que se elogia, pero por lo visto no es así, y lo que os ha importado es acumular alabanzas hiperbólicas, atribuyendo al amor lo más grande y bello que se pueda encontrar, sin preocuparse de si es verdad”.

Con su diálogo Sócrates hace reconocer a Agatón que sus palabras eran bastante huecas pues escondían contradicciones dentro de su belleza y persuasión.

Decía Agatón que el amor era bello, bueno y que anhelaba, deseaba, tendía a lo bello, pero todo deseo representa anhelo de algo, que es algo que no se tiene, y que se apetece tener, o si lo tenemos quizá no sabemos si mañana estará con nosotros y lo deseamos tener siempre.

Por tanto, si Eros aspira a lo bello no puede ser él mismo bello, sino necesitado de belleza. Y por tanto no es un Dios, pues no es posible un dios sin belleza. Esta refutación puede parecer cortante pero Sócrates la hace con humildad, y confiesa que a él le ocurrió lo mismo, que él creía que el amor era bello y bueno, y fue Diótima, una sacerdotisa, la que respondió a sus inquietudes: Si el amor no es bello ni bueno, ¿será feo y malo?

Ciertamente no, el no ser bello ni bueno no implica necesariamente el ser feo y malo, como el no ser sabio no implica necesariamente ser ignorante. Entre belleza y fealdad -bondad y maldad-, como entre sabiduría e ignorancia, hay términos medios, y éste es el caso del amor.

Por ello, no tiene que considerársele, como hace la opinión común, como un gran dios ya que no puede negársele a los dioses la belleza y la bondad. No es un dios, ni un mortal, es un gran daimon, un intermediario entre dioses y mortales. La idea es sencilla, el amor es el camino, el nexo de unión con aquello que llamamos perfecto, divino, hermoso, sirve de enlace y comunicación llenando el vacío que existe entre lo visible y lo invisible.

Por amor somos capaces de hacer y vivir aquello que el cuerpo biológico no puede concebir, es lo heroico, por ejemplo por amor uno deja su tranquilidad y comodidad y entrega su vida al servicio de los demás, sea curando a enfermos, enseñando a niños.

La actitud de servicio puede empezar por barrer un suelo, o saber escuchar, o resolver un problema ecológico, social, o poner un poco de belleza física, de cortesía, son dictados de la conciencia, del corazón que no vienen del materialismo egoísta sino del Amor.

En seguida pasa Diótima a describir un mito sobre el Amor. Cuando nació Afrodita, los dioses celebraron un banquete y, entre otros estaba también el Dios Poros, el hijo de la Inventiva, que significa el que tiene recursos, abundancia. Vino a mendigar a la sala del festín Penia, la pobreza, la indigencia.

Poros, embriagado de néctar, el licor de los inmortales, salió del jardín a disipar con el sueño los efluvios. Tendido estaba cuando lo divisó Penia, y pensó que lo mejor era aprovechar la oportunidad que se le ofrecía y procurarse un hijo de Poros: Eros. Engendrado en ese día del natalicio de Afrodita, el Amor está siempre en el cortejo de la diosa. Y por ser Afrodita supremamente bella, corresponde al Amor el ser amante de lo bello. De su madre tiene, en primer lugar, el andar siempre en apuros, y por su apariencia no es, contra lo que piensa la mayoría, nada delicado y bello, por el contrario anda siempre famélico, descalzo; eterno durmiente al raso sin otra cama que el suelo, los caminos o los umbrales de las puertas.

No lo encontraremos ni en los palacios, ni en los bancos, ni en las cajas fuertes, no necesita de dinero, es humilde. De su padre, en cambio, tiene el andar siempre al acecho de lo bello y de lo bueno que no posee, y ser valiente, perseverante y arrojado, apasionado de la inteligencia, fecundo en recursos, incomparable hechicero.

¿Quién no reconoce en estas cualidades la fuerza que el amor despierta en nosotros? Además el amor anhela poseer un bien con la intención de que dure siempre.

El amor se convierte en apetito de inmortalidad, y ¿cómo lo consigue? La respuesta no tiene grandes pretensiones moralizantes o metafísicas, sino que arranca por entero del proceso natural del amor físico.

La naturaleza logra la perpetuación con la procreación, con los hijos. La procreación es el único camino de la naturaleza para perpetuarse, las rosas no son eternas, pero cada primavera tenemos su perfume, limpio, joven.

Platón sienta esta misma ley para la naturaleza espiritual: el anhelo de generación no se limita al cuerpo, sino que tiene su analogía en el alma. Y además la fecundidad del alma es muy superior a la del cuerpo, y se manifiesta, sobre todo, en obras de pensamiento, arte, poesía e inventos de toda especie.

Las personas dotadas de esta fecundidad según el alma se prendan de lo bello – es el amor de un artista por su creación o de un maestro por su discípulo- y por amor uno se esfuerza en conducir a persona, a piedra, o a idea hacia su máxima perfección, desarrollando todas sus posibilidades latentes, es la idea del amor como una paideia o actividad formativa. Desde este momento la conversación toma vuelo, y empiezan a sonar las palabras de alta tensión: “misterio”, “iniciación”…. Hay una vía a seguir para llegar a la contemplación de lo bello en sí. Pero se requiere una iniciación, un ascenso a través de etapas dialécticas: Primero nace el amor a la belleza corporal, es una educación estética, se ama un cuerpo y más allá se ve que lo bello no está circunscrito a un solo cuerpo, es ver que la belleza de un cuerpo es hermana gemela de la del otro, y no solo los seres humanos, mujeres y hombres son bellos, hay belleza en todo, en la naturaleza: animales, montañas y nubes.

Llega en segundo lugar el amor a la belleza de las almas, a la belleza moral, a la conducta, y es una belleza mucho más preciosa. Así uno prefiere un alma bella a un cuerpo bello, un buen carácter a unos ojos verdes, un corazón sabio a unas largas piernas: Existe una belleza interior y tiene más alta estima que la física.

A partir de ahora es ya capaz de reconocer lo bello en todas las actividades y leyes, y se desarrolla el amor al conocimiento, amar las proyecciones del espíritu, las ciencias, las artes y llegar a lo supremo: el amor a lo bello, que se ofrece de súbito cuando se ha recorrido el camino anterior.

De repente se verá, como un relámpago, una Belleza de naturaleza maravillosa. La iniciación ha sido lenta y gradual, y la revelación, en cambio instantánea. Platón sólo dice: “Belleza que existe eternamente, y ni nace ni muere, ni mengua ni crece; belleza que no es bella por un aspecto y fea por otro, ni ahora bella y después no, ni tampoco bella aquí y fea en otro lugar, ni bella para éstos, y fea para aquellos. Ni podrá tampoco representarse esta belleza como se representa, por ejemplo, un rostro o unas manos, u otra cosa alguna perteneciente al cuerpo, ni como un discurso o como una ciencia, sino que existe eternamente por sí misma y consigo misma. Dijo la sacerdotisa, que este es el momento de la vida, que más que otro alguno debe vivir el hombre: la contemplación de la belleza en sí”. Y lo que ya no es posible, pues pertenece al orden del éxtasis místico, es describirla, es éxtasis pues uno trasciende, es salir fuera de nuestra pequeñez, y entregarse al mar inmenso de lo bello.

La filosofía es el camino de retorno, hacia la reconquista de nuestra naturaleza: una vida armónica y el amor a la sabiduría conducen al triunfo de lo mejor que hay en nosotros. La filosofía es una locura divina, es amor a la sabiduría.

El filósofo está poseído por un dios, en estado de perpetuo entusiasmo buscando lo bello que es lo bueno y es lo justo, y por esto el filósofo desprecia todo aquello que los demás se aplican con tanto celo, sea dinero, fama o poder. Y por la misma razón lo tienen éstos por loco, porque a la mayoría les pasa inadvertida la posesión divina, este amor por todos, por todo, por la vida. El conocimiento no es en Platón frío juego racionalista de conceptos.

La metafísica de Platón es una metafísica del Eros. El eros como el alma y como el filósofo pertenecen a ese linaje de seres medianeros entre el mundo de las Ideas y el de las cosas materiales, y cuya misión consiste en poner en comunicación ambos mundos.

Por amor platónico se entiende hasta hoy el amor espiritual, el amor que nos trasciende, amor imposible dicen, pero no, es el amor que hace posible los imposibles, que nos hace sentir hermanos, por encima de diferencias. ¿Por qué? Esa es la pregunta del filósofo.

¿Por qué Platón insiste en que hay que aprender a amar? Hace falta aprender a AMAR porque en nuestro mundo falta mucho Amor, y hace falta volver a tender la mano y ofrecer algo para comer, para sobrevivir, y además un Sueño, un Ideal. Hace falta un Amor que nos haga vencer el miedo a dar, dar generosamente lo mejor que tenemos, dar una caricia, dar una sonrisa, dar dinero que casi es lo más sencillo, atención, tiempo, fe, confianza, lo que sea… pero DAR.

Necesitamos el amor que nos limpie del barro del materialismo, ese que nos habla de recibir, de ser amados, hay que descontaminarse, y al dar y vaciarnos entrará de nuevo no solo el canto de los pájaros y de los ríos, sino las voces de los que sufren, y amarlos, y con ellos Amar la Historia, no la de los enfrentamientos sino la de las uniones, ¡ya basta de guerras!.

Hace falta el amor que deja a los demás vivir en libertad. Hay guerras, porque nos hemos olvidado de AMAR con mayúsculas, AMAR las esperanzas, las nuestras y las de los demás: los versos que nunca hemos escrito pero escribiremos, los besos que no hemos dado pero daremos, las oraciones que no hemos podido pronunciar pero que volveremos a poner la rodilla en tierra y los ojos en las estrellas, y nacerá el sentido sagrado de la vida. El amor que nos hace sentir, y encontrar de nuevo a Dios.

BIBLIOGRAFÍA
El Banquete. Platón. Los seis temas de la filosofía de Platón. Antonio Gómez Robledo.Magia, Religión y Ciencia para el Tercer Milenio. Tomo II. Jorge Angel LivragaPaideia. Werner Jaeger

CONFUCIO: Los sabios chinos y la longevidad

Confucio fue el primero en afirmar y valorar la teoría según la cual “los sabios gozan de avanzada edad”. Según el libro Palabras de Confucio, cuando el duque Aigong de Lu preguntó a Confucio: “¿Pueden gozar de avanzada edad los sabios?” Confucio contestó: “Naturalmente.” Valoró y comentó los fundamentos de la teoría, considerando que: “Los talentosos y los virtuosos limitan sus actividades de manera justa, tienen tiempo adecuado para expresar su alegría y su enojo, lo cual no perjudica su naturaleza, y alcanzan mucha edad.

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Esto no tiene nada de inconveniente.” Conforme a esto, el Neijing dio explicaciones más profundas sobre la lógica de “los sabios, centenarios” y señaló: “Los sabios, al cuidarse, se acomodan a la temperatura de acuerdo con las cuatro estaciones climáticas, neutralizan la alegría y el enfado y actúan con tranquilidad, limitan sus actividades sexuales y equilibran la firmeza y la blandura.

Haciéndolo, pueden evitar los males y obtener una larga existencia.” Se ve pues, que éstos podían llegar a cuidarse en todos los aspectos, evitando la aparición de enfermedades.

Logran de este modo una buena salud y una vida larga. Los pensadores de las distintas épocas de la historia plantearon la necesidad de que los ancianos debían reflexionar y estudiar mucho.

Por ejemplo Guan Zi era partidario de la “larga reflexión en la vejez”. El pensador y hombre de letras de gran renombre Xun Zi (313-238 a.n.e.) del período de los Reinos Combatientes planteó que “no debe haber límites en el estudio”. O sea, estudiar hasta la vejez. Yan Zhitui (531-aprox. 591), sabio y letrado de la dinastía Qi del Norte (de la época de las dinastías del Sur y Norte) ponía énfasis en la necesidad de “no dejar los estudios ni siquiera en la vejez”.

Indicó además que el estudio tenía por objetivo “practicar la doctrina y favorecer al mundo”, “cultivarse para poder progresar”.

Los expertos de los tiempos antiguos consideraban como parte importante del contenido de la teoría para cuidar la salud el saber estudiar y hacer funcionar el cerebro. Por ejemplo, Lü Shujian de la dinastía Ming decía: “Se debe usar con frecuencia la mente y poner en movimiento el cuerpo.

El uso frecuente de la mente le hace a uno ser inteligente y los movimientos fortalecen la salud.” Cao Huishan de la dinastía Qing en su obra Consejos de utilidad permanente para viejos también era partidario de “no interrumpir los ?estudios por la vejez”.

Señaló además: “La mente no debe quedar sin usarse, si no, sería como un palo carcomido, como ceniza muerta… Sólo cuando se especializa no se cansa, aunque se use.

Lo principal consiste en cultivar la mente.” Esto indica que si uno está dedicado por entero a estudiar, totalmente concentrado, llega a fijar la visión y la mente, obtendrá el efecto que se obtiene con el qigong de que la voluntad hace guardar la tranquilidad en el hipogastrio.

Un verso antiguo reza: “No se visita al médico pese a la enfermedad, los libros cuidan la salud.” Los ejercicios de qigong pueden prevenir y tratar enfermedades, alargar la vida y beneficiar la salud.

Si uno se dedica por entero al estudio, es como si entrara en la tranquilidad del qigong, llegando igualmente al mismo objetivo. Hay muchos ancianos en China que obtuvieron éxitos en su vejez.

Por ejemplo, Sun Simiao calificado de “Dios de la medicina” escribió a los 70 años Qian Jin Yao Fang (Mil recetas de oro), y a los cien años Qian Jin Yi Fang (Mil recetas secundarias de oro), dos obras inmortales sobre la medicina, que no sólo ejercieron una profunda influencia en el desarrollo de la medicina tradicional china, sino que también llegaron a extenderse al Japón, Corea y países de Asia Suroriental.

Zhen Quan, otro médico famoso de 103 años que vivió en la dinastía Tang escribió Mai Jing Zhen Fang (Métodos para las agujas en canales), Figura humana Mingtang y Compendio de naturaleza de las hierbas medicinales, haciendo contribuciones a la acupuntura tradicional y farmacología de China.

El emperador Tai Zong de la dinastía Tang se presentó en su casa y le preguntó sobre los medios para cuidar la salud y le otorgó premios. Xie Qizuo, oriundo de Gaoyao de la dinastía Qing seguía estudiando duro pese a los 90 años, participó a los 95 años en exámenes imperiales.

El emperador Qian Long le nombró inspector de la Academia Imperial para dedicarse a escribir la historia estatal. Continuó en este mundo hasta los 102 años. Ni Tao, nativo de Qiantang de la dinastía Qing estudiaba con mucho ahínco y estuvo escribiendo hasta después de los cien años.

Entre sus obras figuran Arte de Yi Jing de Zhou y Notas sobre una de las seis artes. En la dinastía Song, Xue Daoguang, nativo de la provincia de Shaanxi abandonó el hogar para ser bon-zo. Era un sabio y tenía amplios conocimientos. Viajó a Chang’an y escribió Tres notas sobre la verdad, Cuidar la vida, Fortalecimiento del cuerpo y otras obras. Murió a los 114 años, contribuyendo con sus ideas a la teoría sobre el cuidado de la salud. Las nueve fórmulas de importancia mencionadas arriba son lo fundamental para explicar el misterio de larga vida de los ancianos de la antigüedad.

Hay que señalar que no por un factor único se logra la larga vida, sino que es el resultado de la visión de varios. La mayor parte de los centenarios se basaban en el cuidado general de la salud, haciendo énfasis en uno o dos aspectos de acuerdo con sus propias condiciones y no prestaban atención a algunos con lo que intentaban obtener la larga vida. Sobre todo era necesario alcanzar los primeros seis aspectos.

Todos los centenarios que obtuvieron méritos y ejercieron influencias en la historia, prestaron especial atención a los dos últimos factores’. La armonía familiar y el respeto por parte de los hijos también constituyeron factores nada despreciables para alcanzar o sobrepasar los cien años.
Por eso, tradicionalmente se considera como un principio muy importante para el cuidado de la salud la atención general.

* CRI-China