“La literatura debe nacer de la vida”

Peter Stamm es el segundo escritor suizo vivo más reconocido y traducido internacionalmente. El popular autor de lengua alemana presenta este jueves en Barcelona su último libro, ‘Siete Años’. Su nuevo trabajo traducido al español narra las andanzas de Alex y Sonia, una exitosa pareja de arquitectos en cuyas vidas irrumpe Ivona, una polaca inmigrante ilegal que cambiará sus vidas para siempre. Entrevista.

Este escritor, celebrado y traducido a más de 30 idiomas, recibió a swissinfo.ch en su casa de Winterthur para una extensa charla sobre su vida, Suiza, el oficio de escritor o los conflictos de pareja.

swissinfo.ch: Usted se formó como contable, pero tiene una amplia experiencia como periodista. ¿En qué sentido este oficio le ha influido en su forma de trabajar?
Peter Stamm: Llegué al periodismo de casualidad. Creo que fue una buena escuela, porque es muy importante tener la posibilidad de publicar tus textos y respetar plazos de entrega. Muchos aspirantes a novelistas trabajan en sus escritos durante años, lo que termina siendo una forma de diletantismo.

swissinfo.ch: ¿Qué tipo de periodismo practicaba?
P.S.: Comencé trabajando para una revista satírica en la que hacía de todo: desde crítica cinematográfica hasta textos de humor. Luego pude realizar grandes reportajes, de un tipo casi literario, para revistas y suplementos dominicales. Algunos de gran prestigio en Suiza, como el Neue Zürcher Zeitung (NZZ).

swissinfo.ch: ¿Por qué ‘Siete Años’ transcurre en Alemania y no en Suiza?
P.S.: Porque Múnich le sienta bien a esta pareja formada por Alex y Sonia. Es una ciudad de gente guapa y con éxito. No tiene nada que ver con Berlín. De hecho, se parece a Zúrich en el esnobismo de sus clases medias. Para ser realmente aceptado, tanto en Múnich como en Zúrich, hace falta disponer de una cartera bien llena.

swissinfo.ch: Hablando de Zúrich, usted se alejó del ‘NZZ’ dada su línea editorial. De hecho, Suiza es un país conocido en Europa por el peso de la derecha conservadora y nacionalista.
P.S.: Lo que más se conoce de nuestro país es el partido UDC (Unión Democrática del Centro) y sus iniciativas contra los minaretes o la inmigración extracomunitaria. Son realidades que me desagradan. Es difícil creer que el 30% de los suizos esté de acuerdo con su visión del mundo y vote por ellos.

Portada de ‘Siete Años’, ediciones Acantilado. (acantilado.es)
swissinfo.ch: Pero la prohibición de edificar minaretes fue aprobada por el 58% de votantes.
P.S.: Cierto, pero en el fondo Suiza no es tan diferente del resto de Europa. Lo que cambia aquí es la forma en la que el pueblo expresa su voluntad en forma de referendos y por voto directo. Creo que casi todos los países de Europa hubieran votado lo mismo, si hubieran podido. Yo pienso que los suizos no somos xenófobos. Sino ¿como se explica usted la ausencia de conflicto social con más de un 20% de extranjeros residentes en Suiza?

swissinfo.ch: Ivona, la protagonista de su novela, es una inmigrante que no gustaría a la UDC.
P.S.: No. Y un tema que me interesa contar en Siete Años es esa realidad de docenas de miles de inmigrantes que viven entre nosotros, pero a los que no vemos. Sabemos que limpian nuestras casas y son cajeras de nuestros supermercados, pero ignoramos todo sobre ellos.

swissinfo.ch: El contraste entre sus dos protagonistas femeninas es total. Sonia representa el éxito y todo aquello a lo que la gente suele aspirar, mientras que Ivona es uno de los personajes menos atractivos de la literatura actual.
P.S.: El personaje de Ivona está inspirado en un texto de Witold Gombrowicz (escritor polaco) llamado Ivonne, la princesa de Burgundia. La idea de un personaje femenino carente de atractivo me fascinaba. Y luego está Sonia, la arquitecta bella, elegante y sofisticada, a la que podemos considerar como un arquetipo. Pero mujeres como Sonia existen en la vida real. Tras la publicación de Siete Años, varios conocidos me dijeron que estaban casados con Sonia. ¡Y no estaban muy felices con este hecho! (risas)

swissinfo.ch: ¿Su trabajo refleja una visión oscura de la condición humana?
P.S.: No. Yo creo que mis libros siempre dejan lugar a la esperanza, pues mis personajes terminan mejor de lo que empiezan. Y esto a pesar de que a menudo los protagonistas se dan cuenta de que viven en matrimonios equivocados, que no funcionan. Pero eso puede ser otra forma de final feliz: darse cuenta de que has vivido en un error, y poder aún cambiar.

swissinfo.ch: Otro elemento central es la infidelidad y la insatisfacción en la pareja.
P.S.: Es evidente que un matrimonio feliz no es muy interesante a nivel literario. Creo que Flaubert afirmaba que “la felicidad se cuenta mal”. Mientras que la infidelidad es un tema eterno en la literatura, y no solo en la actual. Cuando tiene usted dos elementos e incorpora un tercero crea conflicto dramático. Las relaciones humanas son complejas, con una geometría particular. Dado que la religión ya casi no tiene ningún papel en nuestras vidas todo es posible, y eso es lo que hace las relaciones interesantes. De hecho, la ciencia nos enseña hoy que la infidelidad es, casi, el estado natural del ser humano.

swissinfo.ch: ¿Cómo escribe usted? ¿Tiene alguna técnica en particular?
P.S.: No he estudiado escritura. Mi única escuela fue leer mucho y, sobre todo, leer acerca del proceso mismo de la escritura. En inglés hay excelentes textos de escritores que analizan el proceso creativo y la escritura de ficción.

swissinfo.ch: ¿Y qué ha aprendido de ellos?
P.S.: Por ejemplo, de Hemingway he aprendido que no se deben escribir más de 600 palabras al día, porque a partir de esa cantidad la calidad del texto se resiente. Nadie puede mantener la concentración durante ocho horas. Sigo esta regla, y me funciona bastante bien.

swissinfo.ch: ¿Qué autores le han marcado?
P.S.: Los verdaderos maestros son los escritores que leemos a los 20 años. Aunque mis favoritos son Don Delillo, entre los contemporáneos, y Stendhal entre los clásicos. Pero la verdad es que no soy una rata de biblioteca que pasa la vida entre autores raros y releyendo textos clásicos. Yo creo que la literatura debe nacer de la vida, y no de los libros. La realidad me fascina mucho más que lo que puedo encontrar en los libros; aunque me encanta leer.

swissinfo.ch: ¿Y dónde busca usted ideas, temas e inspiración?
P.S.: En diarios, en historias que me cuentan o cosas que me ocurren. Las historias vienen de todas partes. Lo cierto es que no necesito mucho para empezar un texto.

swissinfo.ch: Parece que escribir le resulta ‘fácil’. No como otros escritores que pasan la mayor parte del tiempo buscando la expresión más compleja posible para decir algo.
P.S.: Cierto. Hay escritores que vienen de la lengua, y escritores que vienen del mundo real. Yo pertenezco al segundo grupo. La literatura es para mí un medio de recrear la realidad, y es por eso que no me interesa hacer gala de mis proezas técnicas. Mi ideal es conseguir que los lectores olviden que están leyendo un libro, y eso solo se logra usando un lenguaje en apariencia simple.

 

* Autor:Rodrigo Carrizo Couto, swissinfo.ch (2 Nov. 2011)

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