Restaurante peruano ganó premio mundial a mejor gastronomía express de aeropuertos

Se convierte así en la primera empresa latinoamericana en obtener el galardón. Obtuvo la victoria en la categoría ‘Food To Go’.

365 Deli

El restaurante 365 Deli, ubicado en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez en el Callao, ganó el premio al mejor establecimiento de gastronomía express a nivel mundial de los “Moodie Airport FAB Award 2012”, convirtiéndose en la primera empresa latinoamericana en obtenerlo, informaron hoy sus operadores.

El local ganador pertenece a la empresa peruana Retail Services y tiene otras dos sedes en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de México D.F., según comentó el director de la compañía, Marcel Rodríguez.

Los “Moodie Airport FAB Award” se entregaron la semana pasada en Amsterdam, en una convención de operadores aeroportuarios y expertos en servicios que seleccionaron a los mejores en gastronomía y bebida.

PRIMERA EN LATINOAMÉRICA
“Es un honor que una de nuestras dos marcas clasificadas a este importante premio mundial haya vencido en su categoría Food To Go y se haya convertido en la primera marca latinoamericana en obtener un reconocimiento de esa magnitud, entre 170 de las mejores empresas de gastronomía aeroportuaria del mundo”, manifestó Rodríguez en una nota de prensa.

Retail Services compitió también en la categoría de mejor restaurante gourmet de aeropuertos con su marca La Bonbonniere, también en el terminal Jorge Chávez, que quedó entre las siete mejores del mundo.

“Esta distinción refuerza nuestros planes de expansión internacional en los principales aeropuertos de América Latina, los que ya hemos iniciado con nuestros 2 locales de 365 Deli en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de México D.F.”, añadió el representante.

*Efe, 7 Julio 2012

Embarazo adolescente respaldado por la hipocresía

La carencia de estrategias efectivas de prevención y de programas de educación sexual adecuados contribuye en Chile a que el embarazo de jóvenes menores de 19 años crezca de manera sostenida, transformándose en un flagelo social difícil de mitigar.

“Los más pobres entre los pobres, en términos económicos, son los hijos de madres adolescentes. Ahí se concentra la pobreza, por lo cual es necesario implementar a la brevedad políticas públicas efectivas para prevenir este problema”, indicó la psicóloga Vania Acuña, del Centro de Estudio Sistémico. 

Acuña precisó que en la actualidad los adolescentes tienen acceso a información sobre la prevención del embarazo y los métodos anticonceptivos que se pueden utilizar. Sin embargo, el problema se centra en que muchos de ellos buscan en las relaciones sexuales llenar vacíos emocionales, por lo cual es claro que las políticas públicas están mal orientadas. 

“Los jóvenes se sienten muy solos y desamparados, a veces viviendo grandes angustias o dolores sin ninguna contención de parte del mundo adulto, que también está pasando por sus propias dificultades”, añadió Acuña a IPS. 

“Entonces un embarazo viene a llenar una necesidad insatisfecha, que es el afecto, la fantasía de que el bebé va a querer a la madre como nadie nunca la ha querido”, completó. 

Un estudio sobre embarazo adolescente, presentado a fines de 2011 por el Ministerio de Desarrollo Social, indicó que más de 40.000 niños y niñas de los 250.000 que nacen por año en Chile son hijos de madres de entre 10 y 19 años, que en 65 por ciento de los casos pertenecen al 40 por ciento más pobre de la población. Solo uno por ciento corresponde al 20 por ciento de mayores ingresos. 

El informe agrega que 92.853 hombres y mujeres fueron padres con 19 o menos años de edad en 2010. Todos ellos declaran haber conocido los métodos para prevenir el embarazo, pero, pese a ello, 62 por ciento no usó ninguno en su primera relación sexual. 

En ese panorama, el doctor Ramiro Molina, del Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral del Adolescente (Cemera), explicó a IPS que en Chile existe una fecundidad diferenciada. 

Las jóvenes entre los 17 y 19 años han bajado sus índices de fecundidad en los últimos tiempos, mientras que las de 16 y 17 años los mantienen, explicó el especialista del Cemera, de la Facultad de Medicina de la estatal Universidad de Chile. 

“Bajo los 15 tenemos, desde mi perspectiva, un desastre y medio”, alertó. 

Para Molina, en la fecundidad adolescente hay una diferencia de carácter social “extraordinaria” y eso se evidencia también en las conductas sexuales y en el uso de métodos anticonceptivos, tanto en la primera relación sexual como en las que siguen. 

Es que las políticas públicas no han profundizado lo suficiente y se implementan también con diferencias en la atención de salud entre los estratos socioeconómicos más acomodados y los más vulnerables, opinó. 

“Es un pilar fundamental que aquellas niñas o niños que han iniciado su vida sexual sean atendidos adecuadamente”, reclamó el experto en ginecología pediátrica y de la adolescencia. 

En materia de educación sexual, en tanto, Molina resaltó las deficiencias y recordó que Chile fue el último país en América Latina en aprobar una ley que obliga a impartir educación sexual en los establecimientos de educación secundaria. 

En agosto de 2011, el entonces ministro de Educación, Joaquín Lavín, anunció un presupuesto de 1,2 millones de dólares para capacitar en materia de sexualidad a profesores de centros ubicados en zonas vulnerables de todo el país. “Sin embargo, de ese total solo se invirtieron 400.000 dólares e incluso menos”, denunció Molina. 

El gobierno derechista de Sebastián Piñera anunció para este año la implementación de un plan piloto, en el marco del programa Chile Crece Contigo, el cual integrará talleres especiales para padres adolescentes al interior de los colegios y buscará educarlos acerca de las responsabilidades que significan tener un hijo y, sobre todo, de la importancia de seguir estudiando. 

Se pone énfasis en esto último debido a que, según los informes, la mayoría de las madres adolescentes abandonan los estudios y quedan desamparadas, por lo cual 60 por ciento de ellas se embarazan por segunda vez antes de los dos años. 

Por su parte, la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), encargada de otorgar almuerzos en las escuelas públicas y pases de movilización escolar, implementó un programa piloto enfocado en retener en el sistema escolar a los y las estudiantes en condición de fecundidad. 

Los resultados de la última encuesta de Caracterización Socioeconómica, que se realiza cada tres años en todo el país, dio que 30 por ciento de las mujeres entre 14 y17 años consultadas establecen que la maternidad o el embarazo es una condición por la que no asisten a la escuela. 

Debido a esto, el objetivo es desarrollar un modelo de acompañamiento psicosocial, dirigido a mejorar las condiciones de vida de estos estudiantes, que les permita compatibilizar los roles.

A pesar de esto, ambos expertos coincidieron en que las políticas implementadas por el gobierno “son insuficientes” y no van orientadas a resolver el problema con medidas eficaces que apunten a la prevención. 

“La fecundidad adolescente no es inocua, no es inocente, porque crea problemas desde el punto de vista de salud, como la mortalidad materna y del recién nacido, y también social”, porque incrementa la vulnerabilidad de las adolescentes y perpetúa el círculo de la pobreza, advirtió Molina. 

Añadió que “somos, más que un país conservador, un país hipócrita, que nos está haciendo mucho daño”. 

“Esa hipocresía se manifiesta al decir que se hagan las cosas, pero que no se noten, que no se digan, que no se planteen. Este conservadurismo, este tradicionalismo ignorante, esta ignorancia químicamente pura y transparente, nos hace un daño espantoso”, enfatizó. 

El experto señaló que este ya no es un problema técnico, sino político, que sólo se superará con un Estado responsable y capaz de implementar políticas públicas efectivas, aunque eso signifique enfrentarse a los poderes fácticos. 

“Desde el punto de vista técnico, las soluciones existen, están, tienen evidencia científica, tienen un costo, una forma de ser y solamente hay que aplicarlas”, afirmó. 

“Es un tema de política pública y no se resolverá el problema mientras los que tienen la responsabilidad de administrar el Estado no lo tengan claro y sean capaces de llevarla a cabo y se enfrenten con los poderes fácticos de carácter filosófico y religioso”, apuntó. 

“Por lo demás, los jóvenes lo están exigiendo”, concluyó. 
* Por Marianela Jarroud /SANTIAGO-Chile/ Junio 2012 (IPS)

La obesidad es tan mala como la superpoblación

 El consumo excesivo y la obesidad, sobre todo en los países industrializados, amenazan no solo la salud de los individuos, sino también la misma sostenibilidad de la Tierra, alerta un estudio presentado en la conferencia Río+20.

Debido a la obesidad, los estadounidenses representan casi un tercio del peso de la población mundial. / Credit:Don Hankins/CC By 2.0
Debido a la obesidad, los estadounidenses representan casi un tercio del peso de la población mundial.

La investigación elaborada por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (LSHTM, por sus siglas en inglés), y titulada “The weight of nations: an estimation of adult human biomass” (El peso de las naciones: Una estimación de la biomasa humana adulta), confirma que la población de Estados Unidos es la que presenta mayor sobrepeso del planeta. 

De hecho, para que la población mundial tenga el mismo índice de biomasa entre personas de la misma edad que Estados Unidos, debería incrementarse en 58 millones de toneladas, lo que equivale a 935 millones de personas. 

El aumento de la biomasa mundial por obesidad incrementa a su vez las exigencias de energía en 261 kilocalorías al día por adulto, lo que equivale a los requisitos de 473 millones de adultos. 

El estudio, presentado este viernes 22 al cierre de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, conocida como Río+20, advierte que la energía necesaria para mantener la biomasa creada por la obesidad agrava los problemas ecológicos causados por el aumento poblacional. 

Los investigadores calcularon la energía alimentaria requerida para sostener la biomasa usando una fórmula y datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). 

Ian Roberts, profesor de epidemiología y salud pública en la LSHTM y autor del estudio, alertó que la obesidad es una amenaza tan grande para el ambiente como la superpoblación. 

“La gente tiende a pensar que la mayor amenaza para el ambiente es la creciente población en los países en desarrollo. Pero esta medición de la biomasa es más relevante”, dijo Roberts. 

“Al considerar cuántas personas puede sostener el mundo, la pregunta no es cuántas bocas hay que alimentar, sino cuánta carne hay que alimentar”, añadió. 

El estudio estima el promedio de biomasa mundial en 62 kilogramos. Los estadounidenses y canadienses en conjunto pesan un promedio de 80,7 kilos, y los europeos un promedio de 70,1 kilos. 

La investigación además señala que, a pesar de solo constituir cinco por ciento de la población mundial, Estados Unidos responde por casi un tercio del peso mundial debido a la obesidad. 

En contraste, Asia es hogar de 61 por ciento de la población mundial, pero solo representa 13 por ciento del peso de los habitantes del planeta. 

“La creciente biomasa tendrá importante consecuencias para las exigencias mundiales de recursos, incluyendo la demanda de alimentos y la huella ecológica general de nuestras especies”, alertó Roberts. 

El estudio sugiere que la tendencia mundial al aumento de la biomasa tendrá serias implicaciones en los recursos. El incremento del índice de biomasa recargaría las fuentes de energía del planeta en forma equivalente a la que lo harían 473 millones de personas. 

La mayor demanda de comida disparará los precios de los alimentos. Dado el mayor poder de compra de los países industrializados, que también tienen un mayor promedio de biomasa, los peores efectos del aumento de precios los sufrirán los pobres del mundo. 

El informe lamenta que el concepto de biomasa rara vez se aplique a la especie humana, aunque “las implicaciones ecológicas de la creciente biomasa son significativas y deben ser tomadas en cuenta a la hora de evaluar las futuras tendencias y la planificación de los futuros desafíos de recursos”. 

Roberts señaló: “Tratar la gordura de la población podría ser fundamental para la seguridad alimentaria mundial y la sostenibilidad ecológica”. 

El científico señaló que las personas hoy no necesariamente comen más que hace 50 años. El principal problema, dijo, es que “no movemos nuestros cuerpos tanto, pero estamos biológicamente programados para comer”. 

Para combatir esta tendencia a la inmovilidad, sugirió que los urbanistas conciban las ciudades de manera de hacerlas más fáciles de transitar a pie o en bicicleta. 

“Todos aceptan que el aumento poblacional amenaza la sostenibilidad ambiental. Nuestro estudio muestra que la gordura de la población es también una gran amenaza”, dijo Roberts. 

“A menos que atendamos tanto el aumento de la población como la gordura, nuestras chances son escasas”, alertó. 

 

* Por Julio Godoy / RÍO DE JANEIRO/ 22 junio 2012