Gastronomía alemana: Ensalada de papa y el gastrosexual

Dicen que hay temas subjetivos que llaman la atención, quizás polémicos por un tiempo y luego pasan al olvido. Yo creo que el caso del hombre gastrosexual es uno de dichos temas que puede resultar un éxito de ventas del libro del autor de dicha tesis; pero luego todo seguirá su curso.

10575271_810368242317426_5992566519816071302_o

 

Por ejemplo, es bien conocido que la buena mesa o comida es un placer para muchas personas, hombres o mujeres, que gustan de la comida bien hecha. Ahora que eso ocasione un deseo sexual, me parece subjetivo el afirmarlo; pues me parece que el sexo y la comida va por rieles separados. Quizás se complementen; después del sexo una buena comida hace recuperar todas las energías del hombre; pero hacerlo mientras comemos o poco tiempo después de haber comido puede causar problemas estomacales y baja perfomance sexual.

ems20140918_gastrosexuell_image_512x288_3

Por otro lado el cocinar es un arte mas que un  deseo sexual. En todo caso el placer se puede llamar gusto por una comida deliciosa y pasión porque estamos con mucha hambre.

eme20140918_gastrosexuell_image_512x288_3

El escritor alemán Carsten Otte defiende la tesis de que existe un nuevo tipo de hombre: el gastrosexual. La cocina es para él un lugar de autorrealización privado, donde se entrega a la comida con placer y pasión. Hace tiempo que las revistas, autores de libros de cocina, diseñadores y la publicidad descubrieron a la nueva especie.

105_otte_gastrosex_pressefoto

http://dw.de/p/1DEtF

Un plato típico de Alemania actual, basado en la papa, es la ensalada de papa y que podemos ver en el siguiente vídeo (usar el enlace abajo)

http://dw.de/p/1AMn5

La ensalada de papa es una de las recetas alemanas por antonomasia. Un platillo que no puede faltar en fiestas y banquetes de todo tipo, incluso en Navidades. Admite muchas variantes regionales. Por ejemplo, mientras en el sur la preparan con aceite y vinagre, en el norte se decantan por la mayonesa.

en 2 ensalada-alemana

Hasta siempre.

CTsT

 

El cuento en edad de oro: Alice Munro

Alice Munro , la famosa escritora de cuentos canadiense en cuyo trabajo explora las relaciones enredadas entre hombres y mujeres.

Alis-Munro-2 

La señora Munro , de 82 años , ha escrito 14 libros de relatos. La elección de la Sra. Munro fue recibida con una efusión de entusiasmo en el mundo que hablan inglés como idioma nativo.

 Alice Munro, Storyteller, wins Nobel in Literature

Ella revolucionó la arquitectura de los cuentos cortos , a menudo a partir de una historia en un lugar inesperado, y luego se mueve hacia atrás o hacia adelante en el tiempo, y trajo un modesto y sutil ingenio de su trabajo que los admiradores suelen remontarse a sus orígenes que crece en el Canadá rural.

 Alice Munro, Storyteller, wins Nobel in Literature3

Munro ,vive en Clinton , una ciudad en Ontario-Canada.

 images

Stephen Harper, el primer ministro del Canada, emitió una declaración elogiando a la Sra. Munro como la primera mujer canadiense en ganar el Nobel de literatura. ” Los canadienses están muy orgullosos de este logro notable , que es la culminación de toda una vida de escritura brillante “, dijo.  (1)

alice-munro-nobel-prize-literature-00000317-story-body 

Los lectores utilizan Twitter para enviar mensajes con citas de Munro como “La felicidad es constante curiosidad”, la cual es una de las favoritas.

Algunas personas se preguntaban si el honor de la Sra. Munro era una indicación de que el cuento estaba entrando en una edad de oro , la mayoría de los ganadores del Nobel tienden a centrarse en las novelas o poemas.

Alice Munro, Storyteller, wins Nobel in Literature4

Su primera colección , “Danza de las Sombras felices” (Dance of the Happy Shades), fue publicado cuando tenía 37. Una de sus colecciones , ” El amor de una buena mujer” (The Love of a Good Woman), ganó el National Book Critics Circle Award en 1998.

El Nobel de Literatura, uno de los premios más prestigiosos y lucrativos en el mundo , se da a un escritor por el trabajo de toda su vida de, en lugar de una única novela, cuento o colección. El ganador recibe ocho millones de coronas suecas, o alrededor de $ 1,2 millones de dolares.

Los ganadores en los últimos años han incluido a Mo Yan de China, en 2012 , el poeta sueco Tomas Tranströmer , en 2011; Mario Vargas Llosa, el escritor peruano , en el 2010 , y , en 2009, Herta Müller , novelista alemana de origen rumano.

En USA se tiene mala racha para los escritores estadounidenses, que han pasado más de 20 años. El último estadounidense en ganar el premio fue Toni Morrison, en 1993.

En un comunicado difundido por su editor estadounidense , Knopf , rindió homenaje al círculo literario canadiense.

“Cuando empecé a escribir , había una muy pequeña comunidad de escritores canadienses y poca atención se prestó por el mundo”, dijo. “Ahora los escritores canadienses son leídos , admirados y respetados en todo el mundo .

Ella dijo que estaba encantado de ser elegido para el premio , y agregó: “Espero que fomenta aún más el interés por todos los escritores canadienses. “

En una entrevista con The New York Times este año , la Sra. Munro dijo que ahora que tiene más de 80 años , ella no está tan preocupada por el envejecimiento.

“Ella ha hecho un trabajo maravilloso “, dijo Englund . ” Lo que ha hecho es más que suficiente para ganar el Premio Nobel. Si ella quiere dejar de escribir , es su decisión. “

 Alice Munro, Storyteller, wins Nobel in Literature2

En una breve entrevista con Nobelprize.org , la Sra. Munro explicó que había decidido dejar de escribir porque había estado trabajando desde que tenía unos 20 años de edad.

“Eso es mucho tiempo para trabajar , y pensé , tal vez es hora de tomarlo con calma “, dijo. ” Pero esto puede cambiar de opinión. “

 Hasta siempre.

Carlos Tigre sin Tiempo (CTsT)

Fuente usada, traducida, procesada y resumida de:

(1) = http://www.nytimes.com/2013/10/11/books/alice-munro-wins-nobel-prize-in-literature.html?_r=0

Mario Vargas llosa: Contra el e-Book y a defender” la lengua española

El Nobel de Literatura destacó el trabajo de escritores latinoamericanos que “han mantenido la unidad y fecundidad de nuestro idioma”.

682716

El Premio Nobel peruano Mario Vargas Llosase muestra esperanzado de que el libro en papel no desaparezca y coexista con su homólogo digital, mientras evalúa que la literatura en lengua española “está en buen pie”.

Vargas Llosa considera que, en el caso del libro, el soporte no es una cuestión menor.

“Estoy convencido de que la literatura que se escribiría exclusivamente para las pantallas sería mucho más superficial, de puro entretenimiento, conformista”, dijo a DPA hoy durante el VI Congreso Internacional de la Lengua Española en Ciudad de Panamá.

“El espíritu crítico, que ha sido algo que ha resultado sobre todo de las ideas contenidas en los libros de papel, podría empobrecerse extraordinariamente si las pantallas acabaran por enterrar a los libros”, manifiesta.

EL NÚMERO DE LECTORES AUMENTA
Las letras iberoamericanas, afirma con optimismo el autor de “Conversación en La Catedral” y “La ciudad y los perros”, “gozan de buena salud”. “Ha habido una crisis económica que ha afectado algo, pero mucho menos de lo que se temía. Creo que el libro sigue circulando”.

Al respecto, apunta que “es interesante saber por ejemplo que el número de lectores aumenta, aunque no tanto la venta de libros, pero sí el número de lectores, y ese es un síntoma muy alentador”, señala Vargas Llosa.

El escritor peruano fue el gran protagonista de la jornada inaugural del VI Congreso que abrió el telón el domingo y proseguirá hasta el miércoles en el Centro de Convenciones Atlapa bajo el lema “El español en el libro: del Atlántico al Mar del Sur”.

El desarrollo de las nuevas tecnologías implica “una problemática nueva, con la gran transformación que ha significado para el libro, para la cultura en general”, sostiene el galardonado autor, que presentará este martes en Panamá su más reciente novela, “El héroe discreto”.

CULTURA DIGITAL
El camino que se abre para la industria editorial es, mayormente, de incertidumbre. Es “muy difícil profetizar qué cosa va a ocurrir, si el libro digital va a anular enteramente al libro de papel”. También queda por saber “si va a haber finalmente una legalidad respecto al libro digital y a la cultura digital”, añade.

“Eso va a ser un elemento absolutamente fundamental en la dirección que tome la cultura en el futuro inmediato”, estima Vargas Llosa.

De todas maneras el Premio Nobel confía en que el tradicional libro de papel sobreviva los embates de la tecnología. “Yo creo que hay que hacer todo lo posible por que no desaparezca, por que coexista con el libro digital”, recomienda con fervor.

Mario Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa instó a “cuidar y defender” la lengua española

El escritor peruano Mario Vargas Llosa, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 2010, destacó hoy en Panamá que el idioma español se fortalece y expande cada día, pero no se debe descuidar ni dejar de defender.

En la sesión inaugural del VI Congreso Internacional de la Lengua Española, en presencia del Príncipe de Asturias y el presidente panameño,Ricardo Martinelli, Vargas Llosa aseguró que el español “sigue creciendo, rebasando fronteras y ocupando con una fuerza natural cabezas de playa en muchos otros países”.

El Congreso, bajo el lema “El español en el libro: del Atlántico al Mar del Sur”, reunirá hasta el miércoles en un centro de convenciones de la capital panameña a escritores, profesores y académicos, incluidos los directores del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y de la Real Academia Española (RAE), José Manuel Blecua, quienes también participaron en la inauguración.

DEFENDER Y CUIDAR LA LENGUA ESPAÑOLA
El narrador peruano, que acaba de publicar la novela “El héroe discreto”, dijo que el avance permanente del español demuestra el “dinamismo, utilidad y fecundidad” de esta lengua.

De acuerdo con el autor de “Conversación en la catedral”, tener una lengua de estas características “implica también una obligación.

Vargas Llosa indicó que esto es así “porque las lenguas, como la vocación, como la amistad, como el amor, esas grandes experiencias humanas,necesita ser cuidada y respetada para durar, crecer y mejorar”.

En ese sentido, afirmó, “necesitamos defender y cuidar nuestra lengua, no cerrándola, desde luego, a las influencias extranjeras”.

DINAMISMO DE LA MODERNIDAD
Añadió que es importante el esfuerzo por mantener su cohesión y “al mismo tiempo que dinamizando su modernidad y actualidad, respetando esa riquísima, esa maravillosa tradición que la ha constituido”.

En este camino están grandes escritores “que tienden puentes entre todos los hispanohablantes del mundo”, destacó Vargas Llosa. “Esos grandes artistas y escritores (son los) que con su palabra han mantenido la unidad y fecundidad de nuestro idioma”, subrayó el novelista peruano.

Agregó, por otro lado, que entre las maneras de querer, respetar y enriquecer el idioma español, impidiéndole que se empobrezca y se degrade, están actividades como el Congreso de la Lengua Española.

“El libro entre el Atlántico y el Pacífico”; “La industria del libro”; “Libro, lectura y educación”, y “El libro entre la creación y la comunicación” son las secciones en las que girarán los debates del Congreso sobre derechos de autor y propiedad intelectual, la era digital, el papel del blog y la crítica literaria.

Vargas Llosa, quien estuvo acompañado en el acto inaugural por los escritores Sergio Ramírez, de Nicaragua, y Juan David Morgan, de Panamá, presentará en el marco del Congreso de la Lengua su última novela, “El héroe discreto”, en un coloquio con la escritora española Rosa Montero.

* EFE, 21 Octubre 2013

Los libreros: ¿especie en extinción?

En la Feria del Libro de Fráncfort se festeja a la literatura. Pero al mismo tiempo en Alemania desaparecen las librerías. Los clientes prefieren comprar libros por Internet. ¿Qué futuro tiene la profesión de librero?

Para los dueños de pequeñas librerías en Alemania la crisis es un estado permanente. Desde hace años, este sector lucha por sobrevivir. Primero había que combatir a las grandes cadenas de tiendas que comenzaron a vender libros en sus enormes sucursales.

Más recientemente, los libreros se han visto afectados por la competencia de las tiendas por Internet, que registran ventas crecientes.

Las cadenas de tiendas y el comercio electrónico ponen en riesgo a las librerías independientes. “Sobre todo Internet ha sido un cambio brusco”, dice Gabriele Schäfer, directora ejecutiva de las librerías Bosch, en Bonn. “Desde hace dos años crece notablemente el volumen de ventas a través del comercio electrónico”, agrega.

La Asociación de Libreros Alemanes calcula que la venta de libros por Internet acapara ya un 17 por ciento del volumen total en el sector libresco. Hace diez años, dicho nivel era de tan sólo el 4 por ciento.

El caso de Amazon

El comercio electrónico de libros es dominado por el consorcio estadounidense Amazon, que vende tres de cada cuatro libros adquiridos por Internet en Alemania. “Debemos reaccionar”, dice Schäfer. Su librería, como el 80 por ciento de las demás, tiene su propio sitio de ventas por Internet.

Pero las ganancias no son muchas. Las tiendas por Internet de librerías establecidas captan apenas el 1,5 por ciento del volumen de ventas.

Así, la única ventaja competitiva de las librerías tradicionales respecto de tiendas electrónicas comoAmazon radica en empleados aptos, que conozcan y aconsejen de manera personalizada a sus clientes.

Amazon y los e-books compiten contra las librerías tradicionales<br />
Amazon y los e-books compiten contra las librerías tradicionales

“Amazon reconoce el perfil de los clientes a través de una base de datos”, afirma Marianne Giese, quien trabaja desde hace más de 30 años en la empresa familiar de Gabriele Schäfer. “En cambio, nosotros podemos preguntarles cómo está la abuelita, o si les gustó el último libro que compraron aquí. Conocemos a algunos de nuestros clientes desde hace décadas”.

Giese opina que el futuro del sector está en el diálogo directo con el cliente, a través del cual se dará a este un mejor servicio. “Sólo así podremos sobrevivir”, señala.

¿Y los nuevos libreros?

Cada vez son más las librerías que cierran debido al crecimiento del negocio online. La Asociación de Libreros Alemanes indica que el número de sus miembros ha decrecido de 4800 en 1999 a 3500 en 2012.

También falta el relevo generacional. En 2012, el número de aprendices del sector libresco fue de 1.500, una contracción de 25 por ciento en tan solo cuatro años. Después de todo, ¿qué joven ve su futuro en una actividad que parece condenada?

Un ejemplo es el de Helena Flenner. A sus veintitantos años de edad, la chica usa el Internet y es uy activa en las redes sociales. También compra en Amazon, “pero nunca libros”, dice.

“Y conozco muchos que opinan lo mismo y prefieren ir a las librerías”, dice. Es por eso que su familia nunca la trató de disuadir para que cambiara de profesión. “Ellos saben que la profesión de librero es lo mío”, asevera Flenner.

Para muchos lectores es imprescindible el contacto con las páginas impresasPara muchos lectores es imprescindible el contacto con las páginas impresas

La clave: especialización

Sebastian Reiß también es aprendiz de librero, y coincide en que las librerías establecidas aún tienen oportunidad de enfrentar el futuro con éxito. “Uno no debe ser tan negativo”, afirma. Los lectores de libros electrónicos (e-books), por ejemplo, no son materia perdida para las librerías tradicionales, opina.

Flenner, por su parte, dice que la clave posiblemente se encuentre en la especialización. “Ya existen librerías que sólo venden literatura detectivesca o juvenil”, dice. Además, en Alemania los libros cuestan lo mismo, ya sea en Amazon o en las librerías tradicionales. “Y si no tenemos los libros en existencia, somos capaces de entregarlos en un lapso idéntico al de Amazon”, afirma la joven.

La única diferencia la marcan, en este sentido, los libros electrónicos, que llegan al ordenador o los dispositivos móviles de los lectores en cuestión de segundos. Pero para muchos, la lectura es una experiencia que implica necesariamente el contacto con las páginas en papel.

Como quiera que sea, la librería fundada por los abuelos de Gabriele Schäfer, como muchas otras, resiente los embates de las nuevas formas de comercialización. “Espero que las librerías tengan algún futuro, aunque haya menos de ellas. El fin del comercio tradicional, incluido el de los libros, sería también el fin de las ciudades tal y como las conocemos”.

* DW., October 2013

La canadiense Alice Munro gana el Premio Nobel de Literatura

Le dicen “la Chéjov canadiense”, en alusión al maestro ruso del realismo. Ella es la decimotercera mujer en recibir un Nobel de Literatura.

131010122553_alice_munro_624x351_getty

 

La distinción recayó en la autora de 82 años por ser “una maestra del relato breve contemporáneo”, según el anuncio hecho por Peter Englund, secretario permanente de la Academia Sueca.

Fue el propio Englund quien llamó a Munro para comunicarle la decisión de la Academia. Sin embargo, no logró comunicarse con la escritora, así que le dejó un mensaje en su contestadora para informarle de su victoria, según relató el secretario a la agencia de noticiasAssociated Press.

“Yo sabía que estaba en la carrera, sí, pero nunca pensé que iba a ganar”, le dijo Munro a los medios canadienses.

Pero su elección no fue una sorpresa para el mundo literario.

La escritora, nacida en Wingham (Ontario), fue una de las pioneras del realismo moderno canadiense.

Su trabajo tiene un fuerte foco en los lugares y en lo interno, y varios críticos han elogiado su tratamiento simple y cotidiano de las complejas relaciones humanas.

131010110629_munro_alice_304x171_bbc_nocredit

Su nombre se repetía entre los favoritos al Nobel hacía ya algunos años, especialmente luego de ganar el premio internacional Man Booker en 2009.

Su último libro fue la compilación de historias cortas “Mi vida querida”, el cual salió a la venta a fines de 2012. Y tras la publicación, este año la autora anunció su retiro, hecho que habría agilizado la decisión de la Academia Sueca, según los expertos.

“Si no se lo hubieran dado antes de su muerte, creo que habría sido una terrible, terrible omisión”, sentencia Will Gompertz, editor de cultura de la BBC.

Hoy cuenta con 14 libros publicados y su obra ha sido traducida a casi una veintena de idiomas.

Pueblerina y revolucionaria

Munro comenzó a escribir en su adolescencia. Entonces se llamaba Alice Laidlaw, su nombre de soltera.

Se ganó una beca para estudiar periodismo en la Universidad de Western Ontario donde vendió sangre y recolectó brotes de tabaco para mantenerse. Fue como estudiante que publicó su primera historia, “Las dimensiones de una sombra”, en 1950.

En la universidad conoció a su primer marido, Michael Munro, con quien se casó en 1951 y tuvo tres hijas.

Su primera colección de relatos cortos, “Danza de las sombras felices”, publicado en 1968, le valió el Premio Gobernador General, el galardón literario más importante de Canadá.

Estas primeras historias captaron la diferencia entre sus propias experiencias al crecer en Wingham, una conservadora ciudad canadiense al oeste de Toronto, y su vida después de la revolución social de los años 1960.

En una entrevista en 2003, Munro describió la década de 1960 como “maravillosa”.

“Habiendo nacido en 1931 yo era un poco vieja, pero no demasiado. Y después de un par de años, mujeres como yo estábamos usando minifaldas y caminando empavonadas”, dijo.

En 1972 se divorció de Munro y volvió a casarse en 1976 con el geógrafo Gerry Fremlin, un viejo amigo de la universidad.

Tras un almuerzo de rencuentro y tres Martinis, ambos decidieron irse a vivir juntos. Y así lo hicieron, hasta abril pasado, cuando Fremlin murió.

Dueña de casa sin talento

Will Gompertz asegura que Munro ha estado “en lo más alto de la competencia desde que comenzó”.

“Muy pocos escritores le hacen el peso”, dice Gompertz, ya que la escritora de 82 años “llega al corazón de lo que es ser humano”.

Sin embargo la hoy Nobel de Literatura nunca se sintió superior.

“Creo que fui exitosa haciendo esto porque no tenía ningún otro talento”, aseguró Munro en una entrevista con Book Lounge.

“No soy realmente una intelectual. Yo era una buena dueña de casa, y ni tan buena”, añadió.

Nueve de sus libros han sido traducidos al español y próximamente saldrá a la venta “Mi vida querida”.

El Nobel de Literatura

De los 110 ganadores del Premio Nobel de Literatura en 106 premiaciones, 13 han sido mujeres. De ellas, sólo una representante es Latinoamericana: la chilena Gabriela Mistral, quien fue galardonada en 1945.

La última mujer en ganar el premio fue la alemana Herta Mueller, quien obtuvo el Nobel en 2009.

El año pasado, la distinción recayó en el novelista chino Mo Yan, conocido en Occidente por su novela “Sorgo Rojo”, que se centra en las dificultades de los campesinos en el comienzo del régimen comunista en China.

Presentado por la Fundación Nobel, el premio es otorgado al escritor vivo más prominente, quien recibe 8.000.000 de coronas suecas (alrededor de US$ 1.228.000).

Las mujeres y el Nobel de Literatura

  • 1909 – Selma Lagerlöf
  • 1926 – Grazia Deledda
  • 1928 – Sigrid Undset
  • 1938 – Pearl Buck
  • 1945 – Gabriela Mistral
  • 1966 – Nelly Sachs
  • 1991 – Nadine Gordimer
  • 1993 – Toni Morrison
  • 1996 – Wislawa Szymborska
  • 2004 – Elfriede Jelinek
  • 2007 – Doris Lessing
  • 2009 – Herta Müller
  • 2013 – Alice Munro

 

* BBC Mundo, 10 octubre 2013

Clásicos rusos contados en español

La narración oral no solo promueve capacidades básicas como el desarrollo de la imaginación, la reflexión y la introspección, sino que también permite conocer otras culturas a través de las tradiciones y elementos típicos que se destacan en sus cuentos.

cuentos468

“Por favor, cuéntalo pero mirame a los ojos porque no entiendo” le pidió un nene a quien le leía un cuento. Y todo cambió a partir de aquel instante. Mascha Lavzova, contadora de historias, asegura que ese pedido la marcó para siempre. 

El arte de narrar

El retorno al pasado se nota en la vuelta a los contenidos de los cuentos clásicos y a todas sus versiones y formatos (que van desde lo impreso hasta lo cinematográfico) y también se ve en los recursos utilizados. Los narradores por vocación usan sólo su cuerpo para transmitir lo que desean expresar. Se sientan frente a los receptores y dan comienzo al juego de las miradas, la kinésica, la modulación de la voz, las posturas y la palabra hecha aire.

Mascha no es la excepción. Es argentina y tiene descendencia rusa. Está ligada desde chica al mundo del teatro, la danza y la música. Utiliza los recursos aprehendidos para narrar alguno de los más de sesenta cuentos que conoce. Se dedica a ello de manera particular y también en escuelas de Buenos Aires y del interior de Argentina. Los grupos se dividen por edades y las historias tienen orígenes diversos, entre los cuales se encuentran leyendas tradicionales argentinas, cuentos rusos, algunos orientales (muchos de los cuales son cortos y drásticos como los chinos, que siempre dejan enseñanzas).

“Antes de contar un cuento le explico a los chicos que siempre traigo a la fantasía conmigo y que está presente entre nosotros para ayudarnos a entender la historia”. Es así como la dulce voz de Mascha relaja a los oyentes invitándolos a sumarse a un viaje. Algunos de ellos suelen mostrarse incrédulos ante la propuesta pero terminan gratamente embelesados. Ese es el caso de muchos adultos que se muestran reacios a detenerse, a volar y sobre todo, a escuchar detenidamente a otro.

La adaptación de la palabra

Pero cuando esa voz dulce se endurece desatando una tormenta dramática y se convierte en la voz tímida de un animal indefenso o en la voz grave de Baba Iegá  (bruja),  muchos sucumben y se entregan. La voz es el recurso más importante. Es así como también a veces Mascha cuenta cuentos en un programa radial en la Provincia de Santiago del Estero. “Allí el contexto es otro y tengo que adaptar las historias”. Hay gente que nunca vio un cisne o el mar, por ejemplo, entonces hay una necesidad imperante de buscar sinónimos para dar con un sentido más acabado”.

Inclusive, a veces suelen mezclarse componentes de varios de ellos y surgen nuevos relatos en el seno familiar pero la simbología permanece intacta y trasciende para convertirse en algo mítico. Eso sucede con algunos cuentos rusos como Tsarévnaya Liagushka (La princesa rana) y sus similitudes con cuentos como ‘La princesa y el Sapo’.

“Algunos cuentos se transformaron por tener escenas muy fuertes pero hay que pensar que antes no había otra distracción, que de noche solamente podían reunirse alrededor del fuego y que los relatos eran más bien para los adultos. En ellos se trasmitían los valores humanos y  costumbres típicas; además a cierta hora los chicos se quedaban dormidos y los grandes eran los que se impregnaban de estas historias que luego serían contadas a sus hijos”, sostiene María Savastano Herten, que dicta talleres de escritura. 

Visualizar el lenguaje oral

“Cuando le leo un cuento a mis alumnos ellos esperan a que termine la página para ver la ilustración, eso pasa siempre y la ansiedad aumenta año a año”, asegura Soledad Capurro, docente de Nivel Inicial.

Para poder escuchar un cuento y empaparse de él, es necesario tener cierta edad, y en muchos casos, suelen surgir personalidades más proclives a hacerlo que otras. Ya a partir de los 6 o 7 años, los chicos pueden seguir el hilo de una historia medianamente larga y concentrarse en ella.

En principio, la oralidad despojada de la imagen puede verse como un claro modo de promover la imaginación y de ejercitar la escucha y el apaciguamiento de un momento dedicado al ejercicio lúdico de la mente, pero si se observan con objetividad las generaciones de chicos que crecen influidos por las nuevas tecnologías, donde la imagen se destaca por sobre las demás cosas, tal vez estemos frente a una necesidad de brindarle a nuestros hijos la opción de fortalecer un enriquecimiento que tiene que ver con lo meditativo, con la reflexión y con la creatividad.

María asegura que la tradición oral nunca se va a extinguir. “De hecho, en cada familia siempre hay un narrador de cuentos. Cada cultura transmite valores y tradiciones de boca en boca a través de sus historias. De ahí el éxito y la importancia de los cuentos infantiles que se pasan de generación en generación, por lo tanto creo que nunca se va a dejar de volver al origen”.

La globalización suele verse muchas veces como sinónimo de tecnología, pero el simple hecho de dedicarse a contar ficciones de tierras lejanas puede tener un efecto similar, y en algunos casos, hasta más cautivador.

 

* 22 de febrero de 2013, Kira Mamontoff, Rusia Hoy

Mario Vargas Llosa contra el conformismo

El escritor presentó a los periodistas «La civilización del espectáculo», un alegato lleno de claridad en defensa de la cultura.

Hablar de cultura con Mario Vargas Llosa es siempre un lujo. Pero hacerlo hoy es hablar del valor y el riesgo que nuestra sociedad ha asociado a la cultura. El escritor y premio Nobel acaba de publicar «La civilización del espectáculo» (Alfaguara), un testimonio personal y candente sobre la cuestión. Una advertencia sobre las consecuencias catastróficas de «la banalización de la cultura, de reducir la cultura a la mera diversión», en sus palabras.

Hay que agradecer la claridad que el gran narrador ha sabido imponer a su argumentación, salpicada con textos periodísticos, como ventanas a la realidad. Esa capacidad de poner los pies en la tierra le da una dimensión de intelectual comprometido con su tiempo, muy valorada en los escritos Vargas Llosa.

Acabar con la cultura

Y la claridad empieza con la primera frase en su encuentro con periodistas: «Democratizar la cultura al final ha significado el empobrecimiento de la cultura y la confusión de los valores porque la idea de acabar con el elitismo se convirtió al final en la idea de querer acabar con la cultura».

 

La cultura hace ciudadanos exigentes, la diversión los hace conformistas

El mayor peligro lo ve Vargas Llosa en las consecuencias a largo plazo en las sociedades democráticas, porque la cultura crea ciudadanos exigentes y críticos, mientras que el entretenimiento genera conformismo: «Hay gente que está contenta porque cree que tenemos por fin una cultura democrática, pero yo no —asevera—. Creo que la banalización, convertir la cultura en mero espectáculo o diversión, tiene consecuencias nefastas sobre todo para la sociedad democrática. Forma seres sin espíritu crítico y eso desembocará irremediablemente en formas de totalitarismo porque sin imaginación o capacidad crítica, en un mundo conformista, es más fácil manipular a la sociedad. La cultura es un entretenimiento creativo, que te inquieta, desarrolla en ti cierta desconfianza hacia el mundo en que vives que para mí es la fuente del progreso e impulsa los cambios». «Pero la cultura del mero entretenimiento no deja huella», se lamenta.

 

Los medios son el efecto más que la causa de la banalización

Para Vargas Llosa, los medios de comunicación son más el efecto que la causa de la banalización. «El amarillismo es la forma extrema de la necesidad de entretenimiento que ha impregnado al periodismo. Los medios serios no están en condiciones de competir con los que viven solo del entretenimiento». Pero eso, en su opinión, es porque «el público demanda ese producto, la fuente es esa cultura de entretenimiento.Cuando lo entretenido es el valor supremo de la información cualquier cosa puede ocurrir».

La culpa de los políticos

Ni los políticos ni los intelectuales se salvan de su mirada crítica. Unos y otros por distintas causas han ayudado en ese proceso de disolución de los valores de la cultura. Los políticos dejando a un lado las preocupaciones éticas de su cometido y cayendo en «campañas políticas que son espectáculo, determinado por la publicidad más que por las ideas». Y los intelectuales aislándose y haciéndose cada vez más ininteligibles, lo que es un desprecio hacia el público.

«Es aterrador —confiesa— ver a personas como los grandes economistas, tan bien informadas, que cuando salen de su campo se convierten en seres ignaros. ¡Ignaros! Cada vez nos pasa más, creamos ese tipo de ciudadanos. La función de la cultura era establecer el denominador común para todos, algo que la ciencia no puede hacer (no todos entienden la Relatividad, pero sí pueden disfrutar de la Capilla Sixtina)».

Los demonios de la libertad

Y aunque estos peligros son hijos de la libertad, la ponen en peligro, en su opinión: «La libertad es un valor primordial, pero aunque ello nos angustie, no garantiza que elijamos lo correcto», dice Vargas Llosa. Para el Nobel, «lo único que puede frenar los excesos de la vida pública es la cultura, como yo la entiendo. Una cultura que no permite libelo. Pero la cultura que vivimos hoy día no solo no sanciona el libelo, sino que lo busca y lo paga a precio de oro. Al final, el freno de la cultura provocaría un rechazo natural frente a lo que violenta el buen gusto. No creo que con leyes especiales se pueda frenar el amarillismo. La cultura tiene un peso moral, ahí también vemos el riesgo de banalizarla… Con cultura la sociedad sufriría menos, porque es una fuente de enriquecimiento personal que redunda en enriquecimiento social. El amarillismo es un hijo deforme y perverso de la libertad».

*Por JESÚS GARCÍA CALERO / MADRID / 18/04/2012

La escritora española Maruja Torres quiere morir matando

Dice Maruja Torres que la novela negra es una cosa de vejez. Que lo que a ella le gusta hacer ahora es “elegir a personas detestables, atarlas, imaginar el asesinato y luego hacer justicia”. Que de esta forma “destilas la maldad”, y que disfruta colocando a personajes de clase social alta como los malos, aquellos que matan “por ser más ricos, por tapar sus errores, por tener una vida más cómoda”. Reconoce que parece un tópico, pero que “es encantador envejecer y morir matando”.

Maruja Torres da buena cuenta de una cerveza bien fría y de un plato de salmón ahumado a los pies de las pirámides de Guiza, no lejos de donde comienza su última novela, “Sin entrañas”. La ex-reportera metida a detective por amor al arte Diana Dial, el alter ego de la Torres, con su mismo peinado, su misma lenguaraz desvergüenza y su mismo amor a decir lo que piensa, ha regresado a las librerías para resolver un nuevo crimen, esta vez en el Nilo. Un homenaje paródico a la gran novela deAgatha Christie, con un vapor, un misterio, el río y hasta una Lady (dos, para ser más exactos, una auténtica y una falsa); pero en lugar de ingleses, Maruja Torres ha llenado el barco de catalanes.

La autora ha viajado a El Cairo con un grupo de periodistas para presentar su libro, publicado por la editorial Planeta, y disfruta enseñando a los reporteros las maravillas de una ciudad que le fascina. Aunque las piernas le traicionan y reconoce que “este no es país para cojos”, Maruja trota con la imaginación por las pirámides, por el bazar de Jan al Jalili, compra regalos, habla con los parroquianos y pide una shisha (pipa de agua) tras otra. Se nota que añora Oriente Medio.

Ha ambientado la novela en los años previos al estallido de la revolución, “porque eso es lo que yo conocí, lo de Tahrir lo vi desde mi sofá y a través de Al Yazira, siendo muy consciente de que mi época ya no era ésta, mi época reporteril ya había pasado”. El paso del tiempo es un asunto queMaruja Torres, de 69 años, recuerda varias veces en la conversación, como cuando explica cómo Egipto le poseyó cuando vino en 2005 con varios amigos a arrojar las cenizas de su entrañable Terenci Moix en la bahía de Alejandría. “A mí las pirámides y los monumentos de aquí no me interesaban, me fascinaba más Petra, hasta que las entendí. Y las entendí a través de eso que escribía siempre Terenci sobre el sentido del tiempo y la muerte, y el deseo de eternidad. Cuando te haces mayor, eso lo entiendes mejor, no ves un monumento, ves otra cosa”, reconoce.

Maruja Torres ha entrado en el club de la novela negra –su debut fue “Fácil de matar” (2011), ambientada en Beirut-, y se divierte como una chiquilla haciendo maldades. Dice que disfruta estando “con los más golfos de la literatura”, y que “los autores son mucho menos pomposos y me lo tomo mucho mejor, porque yo nunca me he tomado en serio a mí misma como autora, hago el trabajo lo mejor que puedo pero no voy a cambiar la historia de la literatura”. Pero, ojo, “hay gente que tampoco la va a cambiar y se lo cree”, puntualiza.

«Hay una depresión salvaje»

Escribir una novela criminal supone “vivir durante un año en un mundo de fantasía, con los problemas que tú te pones. A ver, ¿cómo coño mato al cantante? Es un artefacto”, describe Torres. Dice la autora que la novela negra se ha puesto de moda “porque hay una depresión salvaje, y el género nació en Estados Unidos con la gran depresión”, y que la novela negra social es más cosa de hombres, que a las mujeres nos va más el crimen.

Puede ser, pero en “Sin entrañas”, también hay crítica social, un retrato, quizás a pinceladas, del Egipto que estalló el 25 de enero de 2011, ahogado por los corruptos, reflejados en el libro porHadi Sueni, ese director general de Antigüedades de sombrero Fedora y bolsillos amplios (un Zahi Hawass mal disimulado), e impulsado por los jóvenes con estudios y sin esperanzas, como Ismail en la novela, también inspirado en un amigo suyo. Y hay en el libro una descripción -exagerada, sin duda, pero presente en Oriente Medio-, del neocolonialismo, de los occidentales que llegan atraídos por el romanticismo de lo exótico, de ese Oriente de Agatha Christie y de“Description de l’Egypte”, que ya no existe pero que se empeñan en reproducir. “Yo he visto mucho el neocolonialismo y lo sigo viendo, e incluso tengo amigos que lo practican, que van a los sitios a lo que van. Yo voy a los sitios por amor al sitio, no por amor al otro, del que es mejor abstenerse si quieres tener una vida tranquila y una reputación”, apunta, pícara, la autora.

Es posible que a ese sueño le quede poco tiempo. El auge del islamismo en Egipto impone una realidad diferente. “Yo he visto crecer las barbas aquí y amontonarse los pañuelos en las cabezas”, afirma Maruja Torres, que ha dejado esa crítica para sus columnas y sus artículos, no para la novela. Pero recuerda, imitando con sorna la voz de un señor mayor con acento supuestamente árabe, cómo, tras una entrevista a un imán de Al Azhar cuando vino la primera vez a El Cairo en su época de reportera, con la primera guerra del Golfo, la institución le vetó. El imán le dijo que en Occidente no hacían felices a las mujeres porque no les daban hijos, y la autora, que ha tenido que escuchar esa perorata muchas veces en la región, se vengó en su artículo.

Desde entonces, reconoce, poco ha cambiado: “aunque hay mucho despertar, incluso entre mujeres veladas, el futuro de la mujer no se resuelve sin el fututo del hombre, y esto no se resuelve sin dinamitar la familia desde sus cimientos. El mundo musulmán, y yo diría que el árabe, tiene que descubrir el individualismo, el respeto a la vida y pensamiento propio, eso te lleva a respetar al otro. O avanzan todos junto o se hunden todos juntos”.

 

* PAULA ROSAS / EL CAIRO /Miercoles 18/04/2012 

La literatura nos hace entender la realidad, pero no la cambia

En ocasión de publicarse la versión en chino de su novela La piel fría, Albert Sánchez Piñol, uno de los autores catalanes más prominentes, realizó su primera visita a China, donde aceptó una entrevista con Pueblo en Línea. 
Albert Sánchez Piñol recibió el premio Ojo Crítico en 2003 y el Grinzane-Francesco Biamonti en 2005, por su obra La piel fría. Esta buena recepción a su obra está avalada asimismo por la traducción de la misma a 35 lenguas, lo que hace de este texto el libro en catalán más traducido de todos los tiempos. Además, ya hay planes de producir en Hollywood un filme basado en la novela.

 

Periodísta: Usted es antropólogo y está especializado en estudios africanos, ¿Cómo decide dedicarse a la creación literaria? Y la antropología, ¿en qué sentido influye en sus novelas?
Albert: Cuando empezé a estudiar antropología ya escribía, aunque poco. Siempre quise ser un novelista un poco distinto. En España y en Cataluña, la mayoría de los escritores son filólogos, y eso hace que un escritor filólogo domine muy bien el lenguaje, pero que al mismo tiempo tenga argumentos más limitados. En cambio, la antropología me da una libertad para crear argumentos distintos y sorpredentes dentro de lo normal. Hay pocas novelas que traten esas temáticas y creo que en el caso mío lo debo a la antropología.

Periodísta: Su novela La piel fría incluye el elemento fantástico, que desempeña un papel muy importante en el argumento, por eso algunos críticos la califican como novela de ciencia ficción, ¿está de acuerdo?
Albert: En La piel fría hay un elemento fantástico, ligado a la inhumanidad, en forma de unos monstruos subacuáticos, pero al mismo tiempo hay una idea muy antropológica. A primera vista, la novela es de fantasía, sobre un individuo que lucha contra los monstruos acuáticos. Pero a mitad de la novela se plantea una pregunta básicamente filosófica, o sea, si el enemigo no es un monstruo, el conflicto será aun peor, porque hasta ese momento, el protagonista sólo tenía que matar monstruos para sobrevivir, pero a partir del momento en que se hace la pregunta, tendrá que decidir si hace la guerra o si hace la paz, porque si no es un monstruo, ya es posible dialogar. Y si es posible dialogar no vas a hacer la guerra. Pero siempre es más difícil hacer la paz que la guerra. Ahí es cuando la antropología te aporta preguntas morales. Es una cuestión narrativa que al principio tuvo algo de ciencia ficción, pero a la cual la antropología aporta profundidad.

Periodísta: Pero al final el protagonista no logró la paz…
Albert: Es que hace un millon de años los seres humanos hacían la guerra. Lo que tenemos en este libro es que la guerra no es absoluta, pero a lo mejor es inevitable, porque no hay manera. Yo acabo de ver en televisión lo que está pasando en Siria, y hace un millon de años lo hacíamos así. Sí, siempre hay guerra, y no quiero hacer una novela rosa, no tuve obligaciones para hacer un final feliz. Hay que explicar. Yo como antropólogo, justo antes de escribir La piel fría, regresaba del Congo. Había estado en el centro de África haciendo antropología, y me sorprendió la guerra civil del Congo, que fue una guerra brutal con tres millones de muertos, entonces yo volví un poco deprimido, por la estupidez del ser humano. No podía hacer una novela feliz, cuando la gente se mataba y no sabía ni por qué se mataba. Era algo delirante, al ser humano le cuesta mucho reprimir esa violencia, la historia lo demuestra.

Periodísta: Volvemos al elemento de ciencia ficción. Aunque en los últimos años ha sido un elemento muy asiduo en las creaciones literarias y cinematográficas en todo el mundo, en España hay muy pocas novelas de este tipo. ¿Cree que el éxito de esta novela y la amplia atención que ha provocado están relacionados con este elemento?
Albert: Yo dije que hay un elemento fantástico, que hay humanidad debajo del agua. Eso no es realista, pero en cuanto a ciencia ficción, ¿dónde está la ciencia? La ciencia de ficción, en mi opinión, es algo que te habla de las posibilidades del futuro de la tecnología. Para mí es muy últil usar el elemento fantástico para hablar de cosas muy presentes en nuestra sociedad, por ejemplo del conflicto armado, cómo vemos a los que no son como nosotros y a las sociedades distintas a la nuestra, cómo asumimos las relaciones con ellos…estas preguntas son muy antropológicas, y se desarrollan mejor en una novela, porque la gente se engancha, quiere saber cómo se acaba la historia, y al mismo tiempo está hablando de estos temas. Cuando el protagonista dice, bueno, estos quizás no son monstruos, quizás son humanos, y quizás podamos hacer la paz, y que esta guerra es absurda si no son monstruos. El lector cuando lo lee, sin duda entiende que esta guerra es absurda, y si es una guerra absurda, lo son todas, porque a partir del momento en que reconoces a tu enemigo como humano, ¿por qué disparas contra él? Intenta dialogar, y seguramente encontrar una forma de convivir. 

Periodísta: ¿En qué sentido cree usted que esa novela va a afectar a los lectores?
Albert: Las novelas nos hacen lúcidos, nos hacen entender la realidad, pero no la cambian. No hay ninguna novela que haya cambiado nunca nada, y es algo triste. Yo puedo decirlo primero porque soy antropólogo, yo estudiaba los pigmeos. Es una sociedad con unos valores increíbles, una sociedad que tiene cosas muy buenas. Por ejemplo, el conflicto social es muy bajo, la discriminación contra la mujer no existe prácticamente. Tienen cosas extraordinarias, aunque nunca han leído un libro, mientras que los otros inventan la bomba tómica. Por eso quizás la literatura no ha logrado progresar mucho. Y segundo, creo que cualquiera que le este libro entenderá que las guerras son absurdas, pero da igual. Tú puedes creer que una guerra es absurda, y lo haces. La literatura no arregla a los malos del mundo, te dice cómo están, y ya está. Es un poco triste.

Periodísta: Hay algo que nos extraña, y es que en sus novelas nunca aparecen elementos de Cataluña.
Albert: En realidad durante mucho tiempo en Cataluña se creyó que la novela no era un libro catalán, porque no había ni un solo protagonista catalán. Pero creo que para hacer literatura catalana no hay que tener protagonistas catalanes que vayan con la barretina… Yo creo que ahí radica la libertad del autor. Los libros pertenecen a las literaturas según el idioma en que se escriban, no por nada más. No sentí de ninguna necesidad poner un protagonista catalán o español porque lo que importa es la historia. Me vendría mejor que un protagonista viniera de Irlanda, porque es otra isla, primero, por que ha estado en una isla, luchando contra un invasor, y cuando va a una isla tan pequeña, él lucha con otros que están allí, incluso vestido de inglés en algún momento. Aquí sobresalen las contradicciones de la humanidad: un individuo que estuvo luchando con otros en un contexto, mientras en otro contexto, puede desempeñar el papel opuesto. Me da igual, si China hubiera sido una isla, igual ponía un protagonista chino. La literatura es universal, o no es literatura. Las buenas historias son universales, aunque ocurran en un pueblo muy pequeño, si las puede leer todo el mundo. Al menos en Cataluña se ha llegado a un consenso de que la literatura catalana es la escrita en catalán, y la castellana la de los que escriben en castellano, porque hay muchos autores catalanes que escriben en castellano, o en los dos idiomas.

Periodísta: ¿En qué situación se encuentra la literatura catalana actualmente en España y en el mundo?
Albert: Muy buena. Es normal que aquí sea menos conocida. Pero una novela catalana ya puede llegar a 10 millones de lectores, que si bien puede parecer poco desde la perspectiva de China, evidencia una notable proyección internacional, tomando en cuenta lo pequeña que es. Entiendo que cuesta más de llegar a China, pero para mí esto demuestra muchas cosas. Primero y sobre todo, la universalidad, da igual en qué idioma escribas, lo que importa es la historia que escribes. Si la historia es interesante ya te traducirán, es una de las cosas buenas de la globalización. Hoy un escritor turco escribe una novela, y a los tres meses, ya la están leyendo en Irlanda: Hace diez años eso sonaba a imposible. Claro que es difícil que la literatura catalana entre en China, donde hace diez años no había nada, pero mira ahora, ya hay al menos algunos libros traducidos. Esto te demuestra que la frontera es mínima, y que las culturas numéricamente pequeñas pueden aportar muchas cosas a la literatura universal. Actualmente sí hay bastantes autores internacionales que se han traducido a más de veinte idiomas, que ya es mucho para una literatura numéricamente tan pequeña. 

Periodísta: ¿Qué elementos de su obra cree usted que interesarán a los lectores chinos?
Albert: Creo que lo que les interesa son las historias universales, que interesan en todas partes. Si yo me sentara y digo “voy a escribir una novela que va a interesar a los lectores chinos,” seguro que sería un fracaso, porque no conozco bastante la cultura china. Pero hay algo que tienen en común todos los seres humanos, en cuanto a qué tipos de historias nos gustan. En cuanto a la historia, por ejemplo, del individuo que se va a una isla desierta atacada por unos monstruos, da igual de qué cultura que tú seas, quieres saber cómo acaba eso, y mientras, puedo aprovechar la historia para exponer ideas universales. Creo que si esa historia la hubiera escrito un chino, de seguro que me interesaría.

Periodísta: ¿Pero cómo pueden los lectores chinos conocer la cultura catalana a través de su obra si no tiene rasgos catalanes?
Albert: Puede ser un puente, en el sentido de que, si ese libro te interesa, seguro que te vas a hacer preguntas. Una cosa te lleva a la otra, se dice. Y si este libro te interesa, quizás buscas a otros autores catalanes, o inquieres de dónde viene ese autor, aunque los personajes vengan de Irlanda o sean subacuáticos. Con muchos autores ocurre eso. Por ejemplo, Kafka nunca te pone personajes de Chequia, de Praga, pero igual estudio las cosas de Chequia, de Praga, de los judíos… porque me interesaban sus novelas. En cambio, si yo hago una novela sobre cómo son los catalanes, que a ellos les gusta el fútbol…eso no va a interesar a nadie, ni a los catalanes, ni llegaría a ningún tipo de lector. En realidad quería hacer el coloquio en catalán, porque yo escribo en catalán. Pero al final no conseguimos un traductor, es una pena. Pero da igual, hablo lo mismo sólo que en otro idioma.

 

* Por Rocío Huang (16 abril 2012)

Polémica por comida peruana en libro de Gustavo Rodríguez

Escritor nos habla de “Cocinero en su tinta”, obra que inició la discusión sobre la gastronomía peruana.

“Cocinero en su tinta”, la cuarta novela de Gustavo Rodríguez, fue presentada por la editorial Planeta un 30 de enero como la primera ficción peruana en retratar el boom gastronómico en nuestro país. Y aunque escribir sobre comida no tiene nada de malo (basta con darle una mirada a las odas culinarias de Pablo Neruda o Miguel Ángel Asturias), la etiqueta que anunciaba el libro inició la discusión en el mundo literario sobre qué tan pertinente era novelar sobre un tema de moda. Lo que siguió ya es conocido: Iván Thays tomó la novela de Rodríguez como un pretexto para discutir sobre dicha pertinencia y, de paso, hacer pública una “pataleta” culinaria en su blog en la edición online del diario español “El País”. La polémica que generó la opinión del ex conductor de “Vano oficio” ubicó a la novela de Rodríguez en el ojo de la tormenta y dejó la literatura en un segundo plano. Dispuesto a revertir esta situación, encontramos a Gustavo Rodríguez y esto fue lo que nos dijo:

¿Por qué escribir una novela sobre el boom gastronómico en pleno boom gastronómico?
Es que no considero que sea una novela sobre el boom gastronómico.

Pero se le promociona como tal.
Creo que es una exageración. En realidad, es una novela que trata sobre un proceso creativo. Es una novela sobre una persona, en este caso un cocinero, que está pasando por una crisis en su vida. Pude optar por un pintor o un fotógrafo, pero me pareció que los cocineros no han sido tan explorados como personajes. Además, se me hacía más interesante al tratarse de un país como el nuestro en donde de lo que más se habla es de cocina.

¿Cuándo empezaste a trabajar en el libro?
La idea nació hace casi tres años, así que de oportunista tiene poco. Fue un proceso muy largo: tomar apuntes, hacer correcciones hasta tener un producto que me pareció interesante de mostrar. Ustedes los periodistas deben tener un sentido de oportunidad y entregar un producto lo antes posible, pero es algo que no veo en mi literatura.

¿”Cocinero en su tinta” nació de una motivación literaria o respondió más a tus intereses como publicista?
Todo proceso creativo tiene disparadores conscientes y disparadores inconscientes. Sí, existió el sentido de querer aprovechar algo que está en boca de todos; sin embargo, creo que tu pregunta está planteada de manera inversa: yo no soy un publicista que se puso a escribir; yo soy un escritor que en un momento dado se dedicó a la publicidad. Los temas más interesantes y relevantes siempre van a estar rondándome. Años atrás me interesaba explorar el racismo en nuestro país y salió “La semana tiene siete mujeres”. Ahora me interesó darle una mirada a este fenómeno por momentos exagerado del amor por la cocina.

¿Por qué exagerado?

Un cocinero peruano tiene una presión extra. Todo un país ha cifrado sus esperanzas de ser algo en el mundo en ellos. Y eso es mucho pedir. Gastón Acurio debe ser el cocinero que más la piensa antes de poner una palabra en su Twitter.

“Desgraciado el país que necesita héroes”…
Así es. Lo dijo Berltot Brecht y parece que hubiera sido peruano. Nuestros cocineros son nuestros nuevos héroes, los futbolistas que no tenemos en esta generación. Y esas son características que quise poner en “Rembrandt Bedoya”, el protagonista de esta novela. El telón de fondo de “Cocinero en su tinta” es la cocina peruana, pero la gran masa de la que se nutre la novela está en las contradicciones, los celos y envidias de una persona que se dispone a crear algo. La cocina es una excusa para sumergirnos en un mundo mucho más profundo.

Lo que ha pasado en estos días con tu novela me parece curioso. Iván Thays quiso criticar el momento que elegiste para publicar la novela y terminó siendo él el criticado.
Lamento el mal entendido que pueda dar el post de Iván porque esta novela es un poco más que el boom de la cocina peruana. Claro, había dos planos en el post de Iván y literariamente se centraba en cuánto tiempo debe pasar para que una novela no se considere oportunista o para que una novela capte la esencia de un suceso. Pero ni bien dijo cocina peruana y mencionó sus gustos personales el Perú se le vino encima.

Si Iván hubiera leído tu libro la historia sería otra…
Iván dice claramente que no he leído el libro y que va a comentar sobre si es oportuno o no publicarlo en determinada fecha. Pero bueno somos un país que lee lo que quiere leer o entiende lo que quiere entender y se tolera muy poco.

Desde el punto de vista comercial, ¿te ha favorecido está polémica?
No lo sé. Yo estoy preocupado. No sé si un libro que nazca en medio de una especie de escándalo se pueda ver contaminado después. De que se va a dar a conocer más rápidamente es verdad y probablemente eso te traduzca en ventas. Pero la verdad yo no necesitaba de eso. Todos mis libros se han vendido bien. Algunos de ellos han sido los más vendidos en el año que salieron y no necesitaron de este tipo de escándalos.

¿Cuánto influenció Pedro Miguel Schiaffino en este libro?
Yo le estoy muy agradecido a muchas personas que me brindaron su tiempo para conocer el fenómeno de la cocina. Entre ellos, Raúl Vargas y Mariano Valderrama. Pero Pedro Miguel ocupa un lugar especial porque fue bastante generoso. Yo me interesé en él porque maneja la cocina amazónica y mi personaje tiene un restaurante de cocina amazónica. Entonces le toqué las puertas a Pedro Miguel, a quien no conocía personalmente, y me encontré con un tipo muy amable. Lo usé egoístamente como muleta y él aceptó. Me pareció tan generoso que un personaje del libro se llama como él.

No solo hay un personaje llamado Pedro Miguel Schiaffino, también existe un Gastón Acurio, un Ferran Adrià, una Grimanesa Vargas. Todos como parte de una ficción ¿Por qué mantener los nombres de personajes de la vida real?
Me parecía disforzado cambiarles los nombres a personajes que son tan presentes para el lector, al menos en este país. Se hubiera visto falso si yo hablaba de un gran chef de la cocina peruana y este se llamaba Gerardo Alarcón. Además ninguno de estos personajes es visto con mirada crítica o desdén.

Sin embargo el libro empieza con una advertencia: “Lector, no le busque tres pies al gato”.
Es una advertencia que se suele dar en sociedades que no saben distinguir lo que es ficción de no ficción. En otras palabras, sociedades que no están acostumbradas a leer como la nuestra. Muchas veces yo he tenido que decirle a gente muy querida que mis novelas no son memorias ante preguntas como: ¿Gustavo, cuándo te pasó eso que narras en el libro?

¿Eres un escritor que cocina?
No, yo no sé cocinar. A menos que hacer carnes a la parrilla sea cocinar. Lo que sí me gusta es ir a restaurantes. Y a mi mujer más. Entonces, desde que estoy con ella salimos mucho a comer porque ella lo disfruta y yo disfruto viéndola disfrutar.

¿Te gusta la comida peruana?
Me gusta mucho, pero no al extremo de ponerla como la mejor del mundo. Siempre trato de ponerme en perspectiva. Es suficiente orgullo saber que está dentro de las cinco o seis mejores cocinas del mundo sin ser tan conocida todavía. Nosotros creemos que el Perú está en boca de todos y no es verdad. Pero a eso vamos, por lo menos en términos culinarios.

¿Y nuestro chauvinismo culinario no ayuda a acelerar el mejor posicionamiento de nuestra gastronomía en el ránking mundial?

Ayuda, pero también mortifica. Para que un arte o un artista sea materia exportable es necesario que la gente de su propio país se haya apropiado de él. Vengo del “Hay Festival” de Cartagena (Colombia) y el consejero editorial de Gallimard, la editorial francesa, me decía que para que un escritor latinoamericano llegue a Europa es primordial que en su propio país lo hayan leído. Entonces, este nacionalismo tiene su lado bueno. El lado malo viene cuando perdemos la perspectiva.

¿En qué otros países se venderá “Cocinero en su tinta”?
De seguro va a estar en Colombia, México y Argentina, donde ya se vendió mi anterior novela. Quizá también en España, pero no lo puedo asegurar.

¿Ya tienes en mente el tema de tu próxima novela?
Ya la estoy escribiendo. Será un libro basado en las elecciones presidenciales de un país ficticio muy parecido al nuestro. Creo que hay bastante material.

 

* Texto por MELVYN ARCE RUIZ, 7 Febrero del 2012

Un video de esta Entrevista a Gustavo Rodríguez esta en el siguiente enlace:

http://elcomercio.pe/espectaculos/1371088/noticia-polemica-comida-peruana-gustavo-rodriguez-preocupado-su-libro

 

Criticas gastronómicas y falta de Amor por nuestro país de origen

Me parece muy bien que todas las personas den su opinión sobre los diversos temas que ocurren en nuestro mundo o vida terrenal; aunque de forma educada y con argumentos sustentables. Pero, hay algunas cosas o normas que todos debemos tener en cuenta antes de hacer alguna critica publica sobre temas que involucran a todo un país,en este caso.

1) Primero: No debemos generalizar o usar palabras duras sino tenemos pruebas definitivas y/o fuentes serias sobre el tema o afirmación tratada.

2)Segundo: Debemos respetar nuestros orígenes. Es bien feo hablar mal de tu país en otro país. Es casi lo mismo que hablar mal de otro país, dentro del mismo país que te acoge, aunque sea con un trabajo y estadía temporal.

3)Tercero: Peor es aun cuando tus metas finales son obtener una publicidad que te permita ser mas conocido e incrementar las ventas de tus productos o servicios ofertados. Es decir, al final tus afirmaciones falsas o acomodadas a una realidad conveniente para el escritor, solo busca obtener fama y mas dinero.

Me refiero específicamente al caso del escritor peruano, Ivan Thays, que trabaja en España como escritor y columnista en el prestigioso diario español “El País”. (Abajo pueden ver la noticia completa en Perú)

En USA he visto algunos casos de compatriotas que han salido del Perú llenos de odio y resentimiento ; porque , según ellos, no les dieron las posibilidades de mejor vida que ellos merecían. Así, algunos de ellos, se han vuelto mas gringos que los gringos. Les prohíben a sus hijos que hablen español o castellano y solo buscan juntarse con gringos.

En mi caso Yo nunca puedo sentir resentimiento o cólera por mi país de origen; a pesar de haber sufrido robos e injusticias que en su momento me hicieron mucho daño; pues miro mas allá de toda esa situación. Es decir, condeno y lucho contra los crímenes e injusticias de algunas personas; pero No contra todas las personas que habitan en Perú; pues muchos de ellos son excelentes personas de forma integral.

Asimismo, considero a mi país de origen como mi propia familia, como mi Madre y mis demás familiares y amigos, con quienes, en algún momento de la vida, podemos discutir o hasta tener peleas; pero siempre la sangre nos une y los recuerdos o acciones positivas imborrables del pasado o algunos momentos inolvidables en reuniones familiares o de amistades.

Por tanto, considero que la persona que sale a vivir a otro país y se expresa  mal de su país de origen , generalizando que quienes allá están o gobiernan son el diablo; mientras que ellos son inocentes victimas angelicales o muy sufridas. No les creas mucho. Y si analizas los detalles de sus vidas pasadas te puedes asustar o dejar de creerles.

Por otro lado, también debemos respetar al nuevo país que nos acoge; aunque sea un apoyo temporal y muy limitado; sin embargo, cuando en otro país nos tratan bien y nos permiten ser parte de su sociedad uno puede llegar a quererlos tanto como a nuestro país de origen. 

Respecto al asunto especifico de la gastronomía, No existe una comida en el mundo que pueda considerarse como perfectamente saludable o como la mas rica; pues eso es muy relativo; según la persona que la pruebe.

Ademas a pesar de todo lo que se dice – en muchos casos siguiendo intereses particulares- las personas siguen comiendo sus ricas y grasosas  hamburguesas de McDonald por razones adicionales como que la atención es rápida y en el caso de los niños les gusta jugar en los “laberintos” que tienen en sus locales o en los muñequitos que les regalan. Otros prefieren grasosas Pizzas o pastas llenas de harina o colesterol, entre otras razones porque a las gringas les gustan los italianos que las cocinan o trabajan en aquella pizzeria. Lo mismo se puede decir de los comensales que asisten diariamente a caros restaurantes en Manhattan donde bellas mujeres, en minifalda, los atienden con mucho “cariño”, etc.

Finalmente, para mi, la comida peruana  junto con la comida china son las mejores por su enorme variedad de platos, sabores y por los productos naturales usados en su elaboración.

En ambas cocinas internacionales (Perú y China) podemos conseguir todo tipo de comida: Las saludables y nutritivas en base a pescados o mariscos, como las sabrosas, en base a carne de res o cerdo; pero que nos pueden engordar si las comemos todos los días.

Hasta siempre.

Carlos Tigre sin Tiempo (CTsT)

*****************************************************************************************************************************************************

Escritor Iván Thays critica a la comida peruana en España

En su blog del diario “El País”, sostiene que la gastronomía peruana “indigesta y es poco saludable”. Además, no cree que sea la mejor del mundo

Jueves 02 de febrero de 2012 
Ivan Thays
(El Comercio)

El escritor Iván Thays, considerado una de las mejores plumas de Latinoamérica, criticó a la cocina peruana en su blog del diario “El País” de España. Señaló que la gastronomía de nuestro país “indigesta”, es “poco saludable” y que la mayoría de platos son casi sin excepción “un petardo de carbohidratos al cubo”.

En su post Con la tinta aún húmeda, Thays se considera uno de “los pocos peruanos que detestan la burbuja de aire que llaman el boom de la gastronomía peruana y que no consideran que nuestra comida es la mejor de Latinoamérica y quizá -para no caer en falsas modestias- del Mundo”.

“Cada vez que alguien habla de la fama de la comida peruana en el mundo, pienso en las carencias de un país necesitado del reconocimiento extranjero para sentir respeto por sí mismo”, agregó el escritor en su blog Vano Oficio.

En principio el post trata sobre el libro “Cocinero en su tinta”, recientemente publicado por Gustavo Rodríguez y considerada “la primera novela sobre la gastronomía peruana”. Thays quiere dejar en claro que se trata de una publicación oportunista aprovechando un tema “coyuntural e incluso frívolo”.

Sin embargo, confiesa que el motivo de este post, más que literario, es una pataleta. “(La comida peruana) casi sin excepción se trata de un petardo de carbohidratos al cubo, una mezcla inexplicable de ingredientes (muchos de ellos deliciosos en sí mismos, hay que decirlo, pues los insumos son de primera calidad) que cualquier nutricionista calificado debería prohibir”.

“Soy un pésimo anfitrión: no conozco restaurantes, huariques ni chiringuitos donde preparan el mejor cebiche o el ají de gallina con la receta de la abuela (mi abuela, por cierto, no cocinaba). No pretendo obligar a ningún turista a beber Inca Kola (“la bebida del sabor nacional” en un país donde el concepto “nación” es una incógnita), ni a deglutir los dulces más empalagosos que he comido jamás (bajo nombres estrafalarios como Suspiro Limeño), y menos aún hago proselitismo a favor del pisco peruano en contra del pisco chileno”.

La literatura estimula la actividad del cerebro humano

Unos científicos en el País Vasco miden la reacción neuronal ante figuras retóricas, como el oxímoron

El cerebro humano reacciona de manera diferente ante expresiones como monstruo geográfico, monstruo solitario, monstruo hermoso y monstruo horrible. La primera es incorrecta, la segunda es neutra, la tercera es un oxímoron y la última es un pleonasmo (vocablo innecesario que añade expresividad). El investigador Nicola Molinaro ha elegido para sus experimentos la tercera, el monstruo hermoso, el oxímoron, una combinación de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido, como noche blanca o muerto viviente. Y esta figura retórica genera una intensa actividad en el área frontal izquierda del cerebro, actividad que no se produce ante una expresión neutra o una incorrecta.

“La investigación demuestra el éxito da nivel retórico de las figuras literarias; la razón de su efectividad es que atraen la atención de quien la escucha. Se reactiva la parte frontal del cerebro y se emplean más recursos en el proceso cerebral de esa expresión”, explica Molinaro en un comunicado del Centro Vasco de Cognición, Cerebro y Lenguaje.

El curioso experimento, cuyos resultados se han presentado en la revista NeuroImage, consistió en exponer a varias personas, de entre 18 y 25 años, a esas expresiones y medir, mediante electroencefalogramas, su reacción cerebral. Molinaro se centró en el oxímoron por ser una fórmula muy sencilla, que puede construirse con un par de palabras, resultando fácil de medir la actividad cerebral que desencadena.

“La investigación demuestra el éxito da nivel retórico de las figuras literarias”

Ante el monstruo hermoso, se apreció en los sujetos del experimento, una intensa actividad cerebral en la zona frontal izquierda (íntimamente relacionada con el lenguaje) 500 milisegundos después de que percibieron la expresión. Sin embargo, ante la expresión incorrecta, el monstruo geográfico, el cerebro reaccionó a los 400 milisegundos, al detectar que hay un error La frase neutra (monstruo solitario) fue la que menos reacción provocó. En el pleonasmo, el monstruo horrible, se midió una actividad mayor que ante la expresión neutra pero menor que ante el oxímoron.

“Los resultados muestran que cuanto menos natural es la expresión, más recursos requiere el cerebro para ser procesada en la parte frontal izquierda”, continúa Molinaro, que ha trabajado en este proyecto junto con Jon Andoni Duñabeitia (Centro Vasco de Cognición, Cerebro y Lenguaje.) y Manuel Carreiras. El siguiente paso es repetir el experimento pero registrando la reacción con resonancia magnética para obtener imágenes de la actividad cerebral al procesar figuras retóricas.

 

 ,Madrid, 23 enero 2012

“Confío en que algunos de mis libros me sobrevivan”

El autor jerezano habla de la que asegura que será su última obra, ‘Entreguerras’, un “poema fluvial” hecho de memorias.

Observa fijamente José Manuel Caballero Bonald (Jerez, 1926) al pasado, del que hay mucho que contar. Y prefiere mirar de refilón al futuro. El autor asegura queEntreguerras o De la naturaleza de las cosas (Seix Barral) es su última obra. Ya advirtió de que en narrativa no iba a publicar más, sin embargo en poesía las musas son más caprichosas y cabezotas, aunque la consigna sea la contraria. Aquí, las confesiones de un viajero en el tiempo.

zoom

(José Manuel Caballero Bonald, en su casa de Madrid, con una de sus obras.)

-¿Qué es Entreguerras

-Pues es un extenso poema unitario de casi tres mil versos, lo que se entiende como un poema fluvial, un largo soliloquio en el que he ido acumulando muchas memorias dispersas, muchas experiencias vividas, muchos libros escritos. Aparte lógicamente de los injertos imaginativos, de pura ficción. La poesía también es un género de ficción. Creo que Entreguerras desborda sus cauces naturales y se aproxima a lo que podría ser una síntesis de la totalidad, es decir, un resumen de lo más memorable que he ido viviendo por el mundo adelante. 

-He leído que es su retirada, su última obra. ¿Cómo sejubila un escritor? ¿Es que las musas también tienen su tiempo? ¿Siente acaso en este momento más liberación que pesadumbre? 

-No sé, quizá me sienta más liberado que otra cosa. En cualquier caso, creo que después de este libro no voy a escribir más, no me va a hacer falta. Hace tiempo que desistí de escribir una nueva novela o de continuar mis memorias, pero, claro, no podría decir lo mismo de la poesía. A lo mejor, un día, de pronto, se me ocurren las primeras palabras posibles de un poema. Y, claro, no voy a evitar esa tentación. También es verdad que, con los años, me he vuelto más escéptico, más descreído, cada vez creo menos en más cosas, y también me siento un poco inclinado a no volver a escribir nada más, por pura desgana. 

Usted ha dicho en más de una ocasión que “queda mucho pasado“. ¿Qué es entonces el porvenir ahora? 

-El porvenir es ya un espacio muy angosto, cada vez más angosto, mientras el pasado es cada vez más extenso… Miro para atrás y es como si me asomara a un pozo sin fondo. A veces me asombra comprobar la cantidad de cosas que he ido dejando atrás, tantas peripecias, tantos viajes, tantos libros… tantas entreguerras. 

-¿Cómo ha sido la elaboración de esta obra? 

-Como ocurre más o menos con todo proyecto poético, se me ocurrió por acumulación de ideas. Un día se me fue agudizando el deseo de escribir una nueva versión, digamos que en clave más interiorizada, de ciertos episodios autobiográficos que considero significativos. Quien quiera saber quién soy, tendrá que leer este libro, aun entendiendo que entre ese balance de experiencias también hay mucha invención, muchos injertos de ficción. Ya se sabe que la poesía no tiene por qué contar verdades o certezas, sino que se puede inventar de acuerdo con lo que vaya exigiendo el propio poema. La única verdad del poema es la calidad de la lengua en que está escrito. 

Es testamentaria y autobiográfica, adelantó meses atrás. ¿Qué quiere decir? ¿A qué parte de su vida o de los demás hace referencia? ¿Cómo ha sido la selección de esos momentos? 

-La selección de experiencias, de hechos vividos, ha sido bastante complicada. Pero tampoco me llevó mucho tiempo comprender que el poema tenía que funcionar como el flujo y reflujo de la memoria, como la marea de los recuerdos, sin atenerse a ningún orden ni cronológico ni temático. Para describir las cosas tal como habían ocurrido ya estaban los dos tomos de mis memorias. En Entreguerras tenía que contar lo que se me había quedado detrás de la realidad, esos materiales medio secretos que acaban constituyendo una parte esencial de tu vida. 

-¿Qué tipo de viaje hace en este libro? 

-Digamos que podría ser un viaje a la semilla, un viaje a las fuentes de mi personalidad, ese regreso a lugares y personas que han ido dando forma a mi manera de ser, a mi modo de vivir. Me imagino que también hay rastros de otros buenos y malos viajes, de lo que alguna vez he llamado las zonas prohibidas de la experiencia… 

Quizás ya no escriba más poesía, y dejó la narrativa hace tiempo. ¿En qué invertirá ahora sus ganas y su tiempo? Imagino que no recurrirá a ser uno de esos Bonald acostados de los que habló una vez en una entrevista, esos familiares que decidieron ver pasar la vida desde la cama. 

-No crea que me faltan ganas. Te levantas por la mañana, te asomas al mundo, y después de leer las últimas noticias lo primero que piensas es que lo mejor sería volver a acostarte. La cama no es mal sitio para capear el temporal, sobre todo cuando ya no te interesa para nada todo ese tropel de informaciones que terminan por complicarte la vida. Cada vez soporto peor los conflictos y desmanes de un mundo como el que estamos viviendo, dominado por las sumisiones, las corrupciones, las lacras del conservadurismo y del nacionalcatolicismo, acosado por las tiranías de las mafias financieras… La ideología ha sido desplazada por la economía y eso no conduce a ningún buen fin. 

-Eche un vistazo atrás: no fue marino, ni filósofo, pero sí escritor. ¿Ha cumplido con sus metas, sus sueños? 

-Sí, he cumplido razonablemente con mis metas de escritor. Lo de marino o filósofo, como usted dice, no fueron más que fases de incertidumbre. La incertidumbre es el primer acicate de la aventura, y eso sí que me ha seducido desde siempre. La aventura es un magnífico proyecto de vida. He navegado por cuatro mares, he viajado por cuatro continentes, y todo eso forma parte de unos incentivos aventureros que ya son sólo recuerdos fantasmales. El tiempo cada vez se me hace más irreal, más poblado de sorpresas. Lo único cierto es que he escrito unos sesenta libros y que confío en que algunos de ellos me sobrevivan. 

-¿Va en contra del fomento de la poesía hacer un largo poema-ensayo, como a usted le gustan, en esta obra? 

-Estoy en contra de la división de la literatura en géneros, los géneros deben en realidad ensamblarse unos en otros. Los géneros literarios sin más son simples subgéneros. Todo escritor que se precie trabaja con la herramienta del lenguaje y da igual que lo haga en forma de narración, de poesía o de ensayo. Un gran poema incluye la novela y el ensayo, del mismo modo que en una gran novela o un gran ensayo absorbe la poesía como nutriente primordial. Lo que a la larga importa es la belleza del hecho literario consumado. Lo demás son juegos florales. 

-Uno se va forjando amigos y enemigos (si los tiene) en el camino. ¿Qué le diría a estos últimos? 

-No creo que yo tenga enemigos, al menos no son enemigos que me merezcan alguna atención. Bueno, hay por ahí un par de individuos a quienes el rencor los hace alardear de que son mis enemigos. Uno de ellos, por cierto, es jerezano, un plumífero local resentido que empezó como poeta lírico y terminó en articulista de temas marianos. No sé qué fue de él… El otro que se ufana de ser mi enemigo vive en Madrid y de cuando en cuando me dedica algún insulto. Yo no los leo, pero me lo cuentan. No entiendo que haya gente así, qué pobreza de espíritu. 

-¿Qué deseo por cumplir le queda en el tintero como persona, no como autor, además de ser saxofonista de jazz? 

-Aparte de no tocar el saxo o de no haber aprendido la lengua árabe, no sé qué otro deseo se me ha quedado por el camino. Lo cierto es que he ido cumpliendo etapas con absoluta libertad, he escrito los libros que he querido, he sorteado tiempos oscuros, he salido a flote de mis particulares entreguerras… Ahora sólo aspiro a ver pasar la vida sentado a la sombra de un árbol, a tener cerca a las personas y los libros que yo quiero. 

Y una pregunta inevitable: ¿está satisfecho con la marcha de la Fundación Bonald? 

-Sí, muy satisfecho. En la Fundación trabaja un equipo magnífico, muy bien cohesionado y muy eficaz. Han organizado con mucho provecho mi archivo personal: correspondencia, fotografías, bibliografías, originales, documentos diversos… Aparte de la revista Campo de Agramante, claro, y del incremento paulatino de la biblioteca. La Fundación ocupa ya sin duda un puesto eminente en el panorama cultural de España.

Fuente: ARANTXA CALA / JEREZ DE LA FRONTERA |16.01.2012

La ciencia dice que la gente no nace gay

Richard Cohen (Filadelfia, 1952), autor del libro ‘Comprender y sanar la homosexualidad’, se define como un exgay que tiene la clave para corregir las tendencias homosexuales. Su libro, escrito originalmente en 2000, ha sido editado por Libros Libres en España. El martes, El Corte Inglés lo retiró de su librería, tras las protestas de varias agrupaciones homosexuales. Cohen define esa decisión como “un atentado contra la libertad de expresión”. No es la primera vez que su libro genera polémica. En 2009 se empleó en Uganda para apoyar un proyecto de ley que castigaría las conductas homosexuales con pena de muerte.

Cohen asegura que se malinterpretó su mensaje y que no odia a los gais. Aquí en Estados Unidos es el principal representante de lo que se llama “terapia de conversión”, que promete a los pacientes hacer desaparecer tendencias homosexuales.

Cohen no es psiquiatra. Obtuvo un máster en terapia psicológica por la Universidad de Antioch. En este momento tampoco tiene licencia para ejercer como psicoterapeuta. Regenta una organización llamada International Healing Foundation, para la que trabajan otros terapeutas. Recibe a EL PAÍS en su casa en las afueras de Washington, en una consulta decorada con una pequeña bandera gay, muchos libros y una foto con su mujer y sus tres hijos.

Pregunta: ¿Cree que la homosexualidad se puede curar?

Respuesta: ¿Qué quiere decir con curar? No entiendo la palabra.

P: ¿Sanarla, entonces? Es la palabra que emplea en el libro.

R: En 2008, la Asociación Norteamericana de Psicología dijo que aunque ha habido muchas investigaciones sobre las posibles causas genéticas, biológicas u hormonales de la orientación sexual, no ha habido descubrimientos que les permitan a los científicos llegar a la conclusión de que la orientación sexual esté determinada por uno o varios factores particulares. La ciencia dice que la gente no nace gay.

P: Lo que usted hace, ¿es una terapia que revierte una supuesta fase gay?

R: Yo creo en el derecho del cliente a la autodeterminación y libre albedrío. Si alguien quiere vivir una vida gay, lo respeto. Y si alguien quiere explorar las posibilidades de cambiar de gay a heterosexual, también lo respeto.

P: Pero niega la posibilidad de que la homosexualidad sea biológica.

R: Si hay algo biológico en ella, mi experiencia dice que es que aquellos que experimentan sentimientos homosexuales son hombres y mujeres extremadamente sensibles.Viven una relación con sus padres, con sus compañeros y con su entorno, distinta a la de sus hermanos y a las de otra gente a su alrededor. Esa sensibilidad puede sentar las bases para los sentimientos homosexuales.

P: Por lo que usted ha escrito, cree que es el entorno familiar, escolar, de amistades, lo que determina la homosexualidad.

R: Efectivamente, es algo de suma importancia.

P: Y, ¿cómo hace usted que alguien evolucione de tendencias homosexuales a tendencias heterosexuales?

R: Durante los pasados 21 años, en los que trabajé como psicoterapeuta, desarrollé un protocolo para aquellos que quieran cambiar, no para los que estén contentos siendo gais. Yo mismo viví como gay, tuve una pareja gay durante tres años.

P: ¿Había algo dentro de usted que le decía que aquello no era correcto?

R: No. Lo que pasa es que desde pequeño, siempre tuve un sueño: estar casado con una mujer y tener una familia. No fue la presión de mis padres, de la sociedad o de la religión. Era yo mismo, que tenía el sueño de casarme con una mujer y tener niños.

P: ¿Fue fácil para usted dejar de ser gay?

R: No. Se me dijeron muchas mentiras. Que encontrara a la mujer adecuada que me volviera heterosexual. Me casé. Pero reprimía los deseos homosexuales. No los había resuelto. Hice mi terapia después de casarme. Fue un proceso complejo, duro. Muchos terapeutas me decían que yo había nacido gay, que no había nada que hacer. Que debía aceptarlo y vivir una vida gay.

P: ¿Nunca tuvo una aventura con un hombre después de casarse?

R: Tuve una relación con un hombre. Y se lo dije a mi mujer. No buscaba sexo, sólo un mentor masculino. Bajo mi deseo por los hombres había una herida. No recordaba que mi tío había abusado sexualmente de mí. Es algo que reprimí durante 25 años, hasta que hice mi terapia. Entonces encontré a un mentor masculino, heterosexual. Cuando experimenté el luto por ese abuso mis tendencias homosexuales desaparecieron.

P: Usted hace especial insistencia en la figura del abuso sexual como una razón para desarrollar sentimientos homosexuales. ¿Cree usted que es una razón común?

R: Es una de las 10 razones posibles que detallo en mi libro. Nunca es una cosa sola. Es una combinación de varios factores. Un 50% de mis clientes sufrió abuso sexual por parte de alguien de su mismo sexo.

P: ¿No cree que esto se puede interpretar como que usted caracteriza a los gais como abusadores sexuales?

R: Es lo opuesto. Si se da cuenta de las proporciones de la población, la mayoría de abusadores son heterosexuales.

P: ¿Por qué?

R: Porque en la sociedad no hay más de un 2 o 3% de homosexuales. Es una cuestión de proporcionalidad. En mi caso, fue un hombre heterosexual quien abusó de mí.

P: Hace usted una reflexión en su libro sobre por qué los homosexuales tienden a cultivar su cuerpo, cuidar su apariencia… algo muy asociado a los tópicos que hay sobre la cultura gay.

R: Es lo que se llama sobrecompensación, porque no sienten su propia masculinidad. He tratado a hombres culturistas, con físicos increíbles. No importa cuántos músculos desarrollen, aun se sienten inferiores interiormente.

P: Usted habla de un mito, reforzado por los medios, Hollywood, las novelas…

R: Es el mito de que se nace gay, que es una afirmación que científicamente no es válida. Pero tampoco se puede decir que ser gay sea una opción. Uno no se despierta un día y decide ser gay. Hay una serie de factores combinados que hacen que alguien se comporte como gay. Tratando a cientos de homosexuales he descubierto que hay una serie de contextos comunes en todos ellos. En las biografías de los famosos queda claro también: tuvieron experiencias similares. Rosie O’Donnell, Greg Luganis, Elton John, Ricky Martin, Ellen DeGeneres… todos tienen historias similares. Es algo clínico. Decir que alguien ha nacido así es contrario a la naturaleza.

 

* DAVID ALANDETE (Washington-USA, 30 Diciembre del 2011)

“La literatura debe nacer de la vida”

Peter Stamm es el segundo escritor suizo vivo más reconocido y traducido internacionalmente. El popular autor de lengua alemana presenta este jueves en Barcelona su último libro, ‘Siete Años’. Su nuevo trabajo traducido al español narra las andanzas de Alex y Sonia, una exitosa pareja de arquitectos en cuyas vidas irrumpe Ivona, una polaca inmigrante ilegal que cambiará sus vidas para siempre. Entrevista.

Este escritor, celebrado y traducido a más de 30 idiomas, recibió a swissinfo.ch en su casa de Winterthur para una extensa charla sobre su vida, Suiza, el oficio de escritor o los conflictos de pareja.

swissinfo.ch: Usted se formó como contable, pero tiene una amplia experiencia como periodista. ¿En qué sentido este oficio le ha influido en su forma de trabajar?
Peter Stamm: Llegué al periodismo de casualidad. Creo que fue una buena escuela, porque es muy importante tener la posibilidad de publicar tus textos y respetar plazos de entrega. Muchos aspirantes a novelistas trabajan en sus escritos durante años, lo que termina siendo una forma de diletantismo.

swissinfo.ch: ¿Qué tipo de periodismo practicaba?
P.S.: Comencé trabajando para una revista satírica en la que hacía de todo: desde crítica cinematográfica hasta textos de humor. Luego pude realizar grandes reportajes, de un tipo casi literario, para revistas y suplementos dominicales. Algunos de gran prestigio en Suiza, como el Neue Zürcher Zeitung (NZZ).

swissinfo.ch: ¿Por qué ‘Siete Años’ transcurre en Alemania y no en Suiza?
P.S.: Porque Múnich le sienta bien a esta pareja formada por Alex y Sonia. Es una ciudad de gente guapa y con éxito. No tiene nada que ver con Berlín. De hecho, se parece a Zúrich en el esnobismo de sus clases medias. Para ser realmente aceptado, tanto en Múnich como en Zúrich, hace falta disponer de una cartera bien llena.

swissinfo.ch: Hablando de Zúrich, usted se alejó del ‘NZZ’ dada su línea editorial. De hecho, Suiza es un país conocido en Europa por el peso de la derecha conservadora y nacionalista.
P.S.: Lo que más se conoce de nuestro país es el partido UDC (Unión Democrática del Centro) y sus iniciativas contra los minaretes o la inmigración extracomunitaria. Son realidades que me desagradan. Es difícil creer que el 30% de los suizos esté de acuerdo con su visión del mundo y vote por ellos.

Portada de ‘Siete Años’, ediciones Acantilado. (acantilado.es)
swissinfo.ch: Pero la prohibición de edificar minaretes fue aprobada por el 58% de votantes.
P.S.: Cierto, pero en el fondo Suiza no es tan diferente del resto de Europa. Lo que cambia aquí es la forma en la que el pueblo expresa su voluntad en forma de referendos y por voto directo. Creo que casi todos los países de Europa hubieran votado lo mismo, si hubieran podido. Yo pienso que los suizos no somos xenófobos. Sino ¿como se explica usted la ausencia de conflicto social con más de un 20% de extranjeros residentes en Suiza?

swissinfo.ch: Ivona, la protagonista de su novela, es una inmigrante que no gustaría a la UDC.
P.S.: No. Y un tema que me interesa contar en Siete Años es esa realidad de docenas de miles de inmigrantes que viven entre nosotros, pero a los que no vemos. Sabemos que limpian nuestras casas y son cajeras de nuestros supermercados, pero ignoramos todo sobre ellos.

swissinfo.ch: El contraste entre sus dos protagonistas femeninas es total. Sonia representa el éxito y todo aquello a lo que la gente suele aspirar, mientras que Ivona es uno de los personajes menos atractivos de la literatura actual.
P.S.: El personaje de Ivona está inspirado en un texto de Witold Gombrowicz (escritor polaco) llamado Ivonne, la princesa de Burgundia. La idea de un personaje femenino carente de atractivo me fascinaba. Y luego está Sonia, la arquitecta bella, elegante y sofisticada, a la que podemos considerar como un arquetipo. Pero mujeres como Sonia existen en la vida real. Tras la publicación de Siete Años, varios conocidos me dijeron que estaban casados con Sonia. ¡Y no estaban muy felices con este hecho! (risas)

swissinfo.ch: ¿Su trabajo refleja una visión oscura de la condición humana?
P.S.: No. Yo creo que mis libros siempre dejan lugar a la esperanza, pues mis personajes terminan mejor de lo que empiezan. Y esto a pesar de que a menudo los protagonistas se dan cuenta de que viven en matrimonios equivocados, que no funcionan. Pero eso puede ser otra forma de final feliz: darse cuenta de que has vivido en un error, y poder aún cambiar.

swissinfo.ch: Otro elemento central es la infidelidad y la insatisfacción en la pareja.
P.S.: Es evidente que un matrimonio feliz no es muy interesante a nivel literario. Creo que Flaubert afirmaba que “la felicidad se cuenta mal”. Mientras que la infidelidad es un tema eterno en la literatura, y no solo en la actual. Cuando tiene usted dos elementos e incorpora un tercero crea conflicto dramático. Las relaciones humanas son complejas, con una geometría particular. Dado que la religión ya casi no tiene ningún papel en nuestras vidas todo es posible, y eso es lo que hace las relaciones interesantes. De hecho, la ciencia nos enseña hoy que la infidelidad es, casi, el estado natural del ser humano.

swissinfo.ch: ¿Cómo escribe usted? ¿Tiene alguna técnica en particular?
P.S.: No he estudiado escritura. Mi única escuela fue leer mucho y, sobre todo, leer acerca del proceso mismo de la escritura. En inglés hay excelentes textos de escritores que analizan el proceso creativo y la escritura de ficción.

swissinfo.ch: ¿Y qué ha aprendido de ellos?
P.S.: Por ejemplo, de Hemingway he aprendido que no se deben escribir más de 600 palabras al día, porque a partir de esa cantidad la calidad del texto se resiente. Nadie puede mantener la concentración durante ocho horas. Sigo esta regla, y me funciona bastante bien.

swissinfo.ch: ¿Qué autores le han marcado?
P.S.: Los verdaderos maestros son los escritores que leemos a los 20 años. Aunque mis favoritos son Don Delillo, entre los contemporáneos, y Stendhal entre los clásicos. Pero la verdad es que no soy una rata de biblioteca que pasa la vida entre autores raros y releyendo textos clásicos. Yo creo que la literatura debe nacer de la vida, y no de los libros. La realidad me fascina mucho más que lo que puedo encontrar en los libros; aunque me encanta leer.

swissinfo.ch: ¿Y dónde busca usted ideas, temas e inspiración?
P.S.: En diarios, en historias que me cuentan o cosas que me ocurren. Las historias vienen de todas partes. Lo cierto es que no necesito mucho para empezar un texto.

swissinfo.ch: Parece que escribir le resulta ‘fácil’. No como otros escritores que pasan la mayor parte del tiempo buscando la expresión más compleja posible para decir algo.
P.S.: Cierto. Hay escritores que vienen de la lengua, y escritores que vienen del mundo real. Yo pertenezco al segundo grupo. La literatura es para mí un medio de recrear la realidad, y es por eso que no me interesa hacer gala de mis proezas técnicas. Mi ideal es conseguir que los lectores olviden que están leyendo un libro, y eso solo se logra usando un lenguaje en apariencia simple.

 

* Autor:Rodrigo Carrizo Couto, swissinfo.ch (2 Nov. 2011)

Castellano ocupa cuarto lugar en premios nobel de Literatura

Revisando la historia de los ganadores ,hispanos o latinoamericanos, del Premio Nobel de Literatura observo que nuestro idioma castellano ocupa el cuarto lugar en el listado total de ganadores en toda la existencia del premio nobel de Literatura a nivel mundial.

 

Viendo un poco de mayor detalle [pais-nombre-año] podemos agruparlo asi, del primero al mas reciente, nuestro querido y reconocido: Mario Vargas Llosa:
1) España: José Echegaray (1904),
2) España: Jacinto Benavente (1922),
3) Chile: Gabriela Mistral (1945),
4) España: Juan Ramón Jiménez (1956),
5) Guatemala: Miguel Ángel Asturias (1967),
6) Chile: Pablo Neruda (1971),
7) España: Vicente Aleixandre (1977),
8) Colombia: Gabriel García Márquez (1982),
9) España: Camilo José Cela (1989),
10) Mexico: Octavio Paz (1990) y
11) Peru: Mario Vargas Llosa (2010).

En el siguiente enlace podemos ver la extensa y exitosa trayectoria literario de Mario Vargas llosa:

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Premios_y_distinciones_recibidos_por_Mario_Vargas_Llosa

Viendo los Premios por idiomas a nivel mundial la tabla de posiciones queda asi:[idioma-No ganadores-%]

1) Inglés 27 25,23%
2) Francés 14 13,21%
3) Alemán 12 11,21%
4) Castellano 11 9,34%
5) Italiano 6 5,6%
6) Sueco 6 5,6%
7) Ruso 5 4,67%
8) Polaco 4 3,73%
9) Danés 3 2,8%
10) Noruego 3 2,8%
Etc.

Para mayor detalle puedes consultar esta direccion:

http://es.wikipedia.org/wiki/Premio_Nobel_de_Literatura

Hasta siempre.

CTsT.