Criticas gastronómicas y falta de Amor por nuestro país de origen

febrero 3, 2012

Me parece muy bien que todas las personas den su opinión sobre los diversos temas que ocurren en nuestro mundo o vida terrenal; aunque de forma educada y con argumentos sustentables. Pero, hay algunas cosas o normas que todos debemos tener en cuenta antes de hacer alguna critica publica sobre temas que involucran a todo un país,en este caso.

1) Primero: No debemos generalizar o usar palabras duras sino tenemos pruebas definitivas y/o fuentes serias sobre el tema o afirmación tratada.

2)Segundo: Debemos respetar nuestros orígenes. Es bien feo hablar mal de tu país en otro país. Es casi lo mismo que hablar mal de otro país, dentro del mismo país que te acoge, aunque sea con un trabajo y estadía temporal.

3)Tercero: Peor es aun cuando tus metas finales son obtener una publicidad que te permita ser mas conocido e incrementar las ventas de tus productos o servicios ofertados. Es decir, al final tus afirmaciones falsas o acomodadas a una realidad conveniente para el escritor, solo busca obtener fama y mas dinero.

Me refiero específicamente al caso del escritor peruano, Ivan Thays, que trabaja en España como escritor y columnista en el prestigioso diario español ”El País”. (Abajo pueden ver la noticia completa en Perú)

En USA he visto algunos casos de compatriotas que han salido del Perú llenos de odio y resentimiento ; porque , según ellos, no les dieron las posibilidades de mejor vida que ellos merecían. Así, algunos de ellos, se han vuelto mas gringos que los gringos. Les prohíben a sus hijos que hablen español o castellano y solo buscan juntarse con gringos.

En mi caso Yo nunca puedo sentir resentimiento o cólera por mi país de origen; a pesar de haber sufrido robos e injusticias que en su momento me hicieron mucho daño; pues miro mas allá de toda esa situación. Es decir, condeno y lucho contra los crímenes e injusticias de algunas personas; pero No contra todas las personas que habitan en Perú; pues muchos de ellos son excelentes personas de forma integral.

Asimismo, considero a mi país de origen como mi propia familia, como mi Madre y mis demás familiares y amigos, con quienes, en algún momento de la vida, podemos discutir o hasta tener peleas; pero siempre la sangre nos une y los recuerdos o acciones positivas imborrables del pasado o algunos momentos inolvidables en reuniones familiares o de amistades.

Por tanto, considero que la persona que sale a vivir a otro país y se expresa  mal de su país de origen , generalizando que quienes allá están o gobiernan son el diablo; mientras que ellos son inocentes victimas angelicales o muy sufridas. No les creas mucho. Y si analizas los detalles de sus vidas pasadas te puedes asustar o dejar de creerles.

Por otro lado, también debemos respetar al nuevo país que nos acoge; aunque sea un apoyo temporal y muy limitado; sin embargo, cuando en otro país nos tratan bien y nos permiten ser parte de su sociedad uno puede llegar a quererlos tanto como a nuestro país de origen. 

Respecto al asunto especifico de la gastronomía, No existe una comida en el mundo que pueda considerarse como perfectamente saludable o como la mas rica; pues eso es muy relativo; según la persona que la pruebe.

Ademas a pesar de todo lo que se dice – en muchos casos siguiendo intereses particulares- las personas siguen comiendo sus ricas y grasosas  hamburguesas de McDonald por razones adicionales como que la atención es rápida y en el caso de los niños les gusta jugar en los “laberintos” que tienen en sus locales o en los muñequitos que les regalan. Otros prefieren grasosas Pizzas o pastas llenas de harina o colesterol, entre otras razones porque a las gringas les gustan los italianos que las cocinan o trabajan en aquella pizzeria. Lo mismo se puede decir de los comensales que asisten diariamente a caros restaurantes en Manhattan donde bellas mujeres, en minifalda, los atienden con mucho “cariño”, etc.

Finalmente, para mi, la comida peruana  junto con la comida china son las mejores por su enorme variedad de platos, sabores y por los productos naturales usados en su elaboración.

En ambas cocinas internacionales (Perú y China) podemos conseguir todo tipo de comida: Las saludables y nutritivas en base a pescados o mariscos, como las sabrosas, en base a carne de res o cerdo; pero que nos pueden engordar si las comemos todos los días.

Hasta siempre.

Carlos Tigre sin Tiempo (CTsT)

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Escritor Iván Thays critica a la comida peruana en España

En su blog del diario “El País”, sostiene que la gastronomía peruana “indigesta y es poco saludable”. Además, no cree que sea la mejor del mundo

Jueves 02 de febrero de 2012 
Ivan Thays
(El Comercio)

El escritor Iván Thays, considerado una de las mejores plumas de Latinoamérica, criticó a la cocina peruana en su blog del diario “El País” de España. Señaló que la gastronomía de nuestro país “indigesta”, es “poco saludable” y que la mayoría de platos son casi sin excepción “un petardo de carbohidratos al cubo”.

En su post Con la tinta aún húmeda, Thays se considera uno de “los pocos peruanos que detestan la burbuja de aire que llaman el boom de la gastronomía peruana y que no consideran que nuestra comida es la mejor de Latinoamérica y quizá -para no caer en falsas modestias- del Mundo”.

“Cada vez que alguien habla de la fama de la comida peruana en el mundo, pienso en las carencias de un país necesitado del reconocimiento extranjero para sentir respeto por sí mismo”, agregó el escritor en su blog Vano Oficio.

En principio el post trata sobre el libro “Cocinero en su tinta”, recientemente publicado por Gustavo Rodríguez y considerada “la primera novela sobre la gastronomía peruana”. Thays quiere dejar en claro que se trata de una publicación oportunista aprovechando un tema “coyuntural e incluso frívolo”.

Sin embargo, confiesa que el motivo de este post, más que literario, es una pataleta. “(La comida peruana) casi sin excepción se trata de un petardo de carbohidratos al cubo, una mezcla inexplicable de ingredientes (muchos de ellos deliciosos en sí mismos, hay que decirlo, pues los insumos son de primera calidad) que cualquier nutricionista calificado debería prohibir”.

“Soy un pésimo anfitrión: no conozco restaurantes, huariques ni chiringuitos donde preparan el mejor cebiche o el ají de gallina con la receta de la abuela (mi abuela, por cierto, no cocinaba). No pretendo obligar a ningún turista a beber Inca Kola (“la bebida del sabor nacional” en un país donde el concepto “nación” es una incógnita), ni a deglutir los dulces más empalagosos que he comido jamás (bajo nombres estrafalarios como Suspiro Limeño), y menos aún hago proselitismo a favor del pisco peruano en contra del pisco chileno”.


Mexico, Cuba y España ganaron premios Ortega y Gasset 2008

abril 27, 2008

Es interesante destacar premios internacionales o trascendente, que destacan labores positivas de las diversas personas o paises que conforman el mundo. En especial el mundo hispano y sin importar que estos premios, al igual que todos los demás, tengan mucho de coyuntura o razones subjetivas que pueden ser relativas.
(CTsT)

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Una periodista y una revista de México, un blog cubano clandestino y un fotógrafo español obtienen el alto galardón que entrega cada año el diario ‘El País’ de España

La periodista mexicana Sanjuana Martínez, el blog cubano Generación Y, la revista mexicana Zeta y el fotógrafo Gervasio Sánchez fueron galardonados hoy con los Premios Ortega y Gasset de Periodismo 2008, que entrega el diario El País.

La periodista mexicana fue destacada como autora del Mejor Trabajo de Investigación por el conjunto de reportajes publicados en el diario La Jornada, de México, bajo el título de “Pederastia clerical”, según una nota del citado diario.
“El Jurado ha valorado la trascendencia social y el valor personal y profesional de Sanjuana por su denuncia de los abusos escandalosos cometidos por parte de diversos estamentos del clero”, añade la citada nota.

En la categoría de Periodismo Digital, el premio recayó en la cubana Yoani Sánchez, autora del blog Generación Y, “por la perspicacia con la que su trabajo ha sorteado las limitaciones a la libertad de expresión que existen en Cuba”, además de su estilo vivaz y el ímpetu con el que se ha incorporado al periodismo ciudadano.

“Es el reconocimiento a un fenómeno, el fenómeno blogger dentro de Cuba, que es tan pequeño, tan limitado todavía. Pero reconocer que puede convertirse en una fuente de opinión, de información paralela al gobierno, creo que es lo más divino”, declaró Sánchez emocionada desde La Habana.

Sánchez, filóloga de 32 años, cree que el premio le dará “protección” de las autoridades comunistas cubanas para continuar el trabajo que comenzó por su cuenta hace un año, cuando decidió poner en la red, en tono humorístico e “íntimo”, las “preguntas, insatisfacciones, cuestionamientos y frustraciones” de los cubanos que viven en la isla.

El fotorreportero Gervasio Sánchez fue el ganador, en la categoría de Periodismo Gráfico, por su fotografía Sofía y Alia, de la serie Vidas minadas, publicada en el diario Heraldo de Aragón y en el Magazine de La Vanguardia.
El premio obedece a “la fuerza expresiva de la instantánea que ha sabido transmitir la fragilidad e indefensión de las personas sometidas a la brutalidad de los conflictos bélicos”.

La revista Zeta, editada en Tijuana (México), fue la ganadora en la categoría de Trayectoria Profesional, ya que el jurado ha reconocido la coherencia, independencia y valentía con la que esta publicación semanal ha denunciado, desde su fundación en 1980, el clima de impunidad impuesto por la corrupción y el tráfico de drogas en los estados fronterizos del norte de México.

* MADRID, España (EFE).-5 de Abril 2008


La resurrección de Norman Mailer

febrero 25, 2008

Marzo de 1949. La pluma y la espada se batieron de nuevo. La segunda guerra mundial había ya concluido y la Guerra fría ordenaba el nuevo panorama geopolítico mundial. En el nombre de la libertad de expresión y la democracia liberal, Occidente procuraba frenar el avance del comunismo. Escritores, intelectuales y artistas se enfrentaron en el cuadrilátero de la otra Guerra fría: la cultural.

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Como parte de esta guerra, en el hotel Waldorf, enclavado en Nueva York, comenzó una batalla central: la Conferencia Cultural y Científica para la Paz Mundial , organizada por el Consejo Nacional de las Artes, Ciencias y Profesiones. Amantes de la paz, distinguidos rojos y sus compañeros de ruta se dieron cita allí para deliberar sobre la paz, la distensión y el futuro de la humanidad. Personalidades como Leonard Bernstein, Dashiell Hammett y Lillian Hellman encabezaron la primera línea de fuego.

Objetando el evento simultáneamente a su realización, se instaló, en el piso de arriba del mismo hotel, un contracomité internacional, en el que participaban intelectuales de la talla de Karl Jaspers y André Malraux. Los detractores denunciaron la Conferencia como una tapadera de los intereses soviéticos organizada por la Cominform.

El ambiente era caldeado y polémico. Uno de los asistentes a la Conferencia , el joven escritor Norman Mailer, sorprendió a ambos bandos al acusar tanto a la Unión Soviética como a Estados Unidos de tener políticas exteriores agresivas que reducían las posibilidades de la coexistencia pacífica. Dijo allí: “Mientras exista el capitalismo, habrá guerra. Hasta que no tengamos un socialismo, honrado y justo, no habrá paz [ ... ] Todo lo que un escritor puede hacer es decir la verdad tal y como la ve, y seguir escribiendo.”

Apenas un año antes, Mailer había publicado Los desnudos y los muertos, una novela de más de mil páginas sobre la segunda guerra mundial que mereció grandes elogios y lo convirtió en una celebridad literaria. Fue escrita utilizando como materia prima las cartas que desde el frente de guerra al que fue enviado en el Pacífico escribió a Beatrice Silverman, su primera esposa. Escrita en apenas quince meses, la obra fue comparada con Guerra y paz, de Leon Tosltoi.

Aquella intervención de Mailer, de escasos veinticinco años de edad, dibujó algunos de los rasgos centrales de su carácter, que lo acompañarían hasta su muerte. Su vocación polémica, su espíritu contestatario, su ímpetu argumentativo, su vitalismo, estaban allí presentes.

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Meses después, en abril de 1949, la revista Life publicó un artículo a doble página en el que arremetía contra los incautos estadunidenses que coqueteaban con el comunismo. Cincuenta fotografías tamaño pasaporte ilustraban la publicación. Allí estaban, entre otras, las imágenes de Marlon Brando, Charles Chaplin, Arthur Miller y Norman Mailer. Comenzaban a soplar de lleno los vientos de lo que sería el macartismo.

Autodefinido con el oxímoron de “conservador de izquierda”, durante años marxista a su manera y ateo, distanciado de la izquierda partidaria de su país, descubrió en Carlos Marx, sin compartir su ideología e incapacitado para juzgar su concepción de la economía, un estilo de pensamiento marcado por el rigor y la severidad. Encontró en 1959 en El capital el libro más importante en su vida, además de “la primera de las grandes psicologías que abordaron el misterio de la crueldad social con tanta sencillez y sentido práctico como para decir que somos un cuerpo colectivo de seres humanos cuya energía-vida es derrochada, desplazada y sistemáticamente robada a medida que pasa de uno de nosotros a otro”.

Entrevistado años más tarde por el periódico El País, recordó que durante su campaña electoral para la alcaldía de Nueva York en 1969 enarboló un lema muy a tono con su carácter: ni la derecha ni la izquierda tienen la razón y el centro es un desastre. El centro –dijo– son las corporaciones, y el corporativismo está cambiando el estilo del mundo, sometiéndonos a todos a un molde único. Es la cultura del mal, de las superautopistas y el plástico.
La disyuntiva existencial en la que se ubicó fue la misma que postuló en su ensayo El negro blanco: reflexiones superficiales sobre el hipster: “Se es hipster o convencional (la alternativa que empieza a sentir cada nueva generación que accede a la vida norteamericana), se es rebelde o se es conformista, se es hombre de frontera en el Salvaje Oeste de la vida nocturna de Estados Unidos o se es una célula convencional más…”

Sin embargo, al final de su vida estableció con la religión una experiencia “interna y personal” y creyó en Dios no todo poderoso y en la existencia del Mal. “Me gusta –declaró a la dpa – creer en el Diablo, porque así me puedo explicar la existencia del mal.”

Eso no le impidió ser un detractor implacable de la presidencia imperial de su país. En su libro Why are We at War?, acusó a Estados Unidos de ser una superpotencia arrogante con tendencias fascistas, y tildó a George W. Bush de ex alcohólico teledirigido por conspiradores imperialistas. Para él, el hombre de la Casa Blanca era “un necio sin fisuras” y “el presidente más estúpido que hemos tenido”.

EL HOMBRE DE LOS EXCESOS

Norman Mailer nació en 1923 en el seno de una familia de inmigrantes judíos en New Jersey. Creció en Brooklyn. Estaba dotado de una excepcional inteligencia: poseía un iq de 165. Amante de los aviones, estudió mecánica aeronáutica en Harvard. Trabajó en un hospital psiquiátrico donde recabó material para su primera novela, A Transit to Narcissus.

Durante la segunda guerra mundial fue enviado al Pacífico. Fue cocinero del ejército estadunidense en Japón. Allí experimentó lo que en alguna ocasión calificó como la peor experiencia de su existencia y la más valiosa. La guerra fue su obsesión.

Pugilista en el pleito por la subsistencia, peleó dentro y fuera del cuadrilátero de la vida, y llevó a la literatura algunos de los más logrados relatos sobre el box. De las primeras peleas, forma parte la paliza que un grupo de pandilleros le propinó cuando el escritor se agarró a golpes con ellos porque le dijeron que su french poodle parecía maricón. A los acometidas literarias pertenece El combate, escrita en 1975, crónica del combate entre Muhammad Alí y George Foreman por el título mundial de boxeo.

Novelista, poeta, ensayista, reportero de Angora, activista político, aspirante a alcalde de Nueva York, guionista y fracasado director de cine, escribió, con una prosa espectacular, treinta y nueve libros. Realizó, sin mucho éxito, películas experimentales. Muchos de sus textos fueron publicados en Village Voice (el semanario neoyorquino que ayudó a fundar), Harper´s Life, Playboy y New Yorker.

Odiaba los relojes digitales, el olor a farmacia, la textura de las camisas de poliéster, la arquitectura moderna, el papel de cera de las hamburguesas de McDonalds, el aire de verano cuando el tráfico se atasca, el sabor de los vasos de plástico llenos de whisky con soda…

Aficionado al jazz, bebedor consistente, consumidor de marihuana durante dos décadas, crítico del lsd , opositor a la guerra, vividor exigente de sus propios excesos, practicante de la libertad sexual, prefiguró muchos de los rasgos centrales que años después adquiriría la contracultura. ” Creo –afirmó en una de sus últimas entrevistas– que he ejercido cierta influencia en la conciencia de nuestro tiempo, pero no la he cambiado.”

Su obra es un exuberante mural de la vida estadunidense de la segunda mitad del siglo pasado. Analizó la sociedad, la política y la mitología de su país natal mucho más certeramente que muchos científicos sociales. Su relación con su patria fue similar a la de un matrimonio. “Amo a este país. Lo odio. Me enfado con él. Me siento próximo a él. Me fascina. Me repele. Y es un matrimonio que ha estado funcionando durante unos cincuenta años de mi vida de escritor, ¿y qué ha sucedido durante este tiempo? Que ha ido a peor. Ya no es lo que era”, y añadía: ” Estados Unidos es un lugar más zafio, más barato, más burdo, más feo en tono, y creo que se está dando una aceptación más natural del fascismo por parte de una gran parte de la población.”

Como bien supo y escribió, fue acusado de haber despilfarrado su talento, de entregarse a un exceso de actividades, de empeñarse con demasiada conciencia en convertirse en famoso, de actuar teatralmente en los límites y en el centro de su propia leyenda pública. Tanto así que en la película satírica El dormilón, del cineasta Woody Allen aparece un científico diciendo: “Este es un retrato de Norman Mailer. Legó su ego a la Facultad de Medicina de Harvard.” Nadie, sin embargo, puede inculparlo de no haber vivido intensamente su vida ni de haber hecho de la literatura el centro de su existencia.

Tom Wolf, su colega y rival en la aventura de forjar el nuevo periodismo, quien aseguraba que el hecho que siempre había limitado seriamente al novelista era que “nunca fue capaz de escribir diálogos convincentes”, reconoció, en homenaje póstumo, que “Norman tenía una gran personalidad. Era una fuente de energía tremenda para todo el mundo literario, era un motor, un generador. No le faltaba ego, pero hacía que todo el asunto pareciera encantador”.

MUJERES DIVINAS

Era el año de 1960 y la fiesta terminaba. Adele Morales, segunda esposa de Norman Mailer, en papel de torero, lo retó diciéndole: “Aja toro, aja. Venga, mariquita, ¿dónde están tus cojones? ¿O es que la puta de tu querida te los ha cortado, cabronazo?” El escritor, ahogado en alcohol, entonces candidato a la alcaldía de Nueva York, respondió clavándole en la espalda un abrecartas.

Cuarenta años más tarde Mailer dijo sobre el incidente: “Cambió toda mi vida. Es el único acto que lamento y lamentaré el resto de mi vida cuando lo recuerdo. Y se produjo por la forma de vida que llevaba. No tengo dudas sobre esto. Lo que sucedió fue que me estaba haciendo más y más violento.”

Mailer escapó de la prisión gracias a Adele. Ella se negó a cooperar con el fiscal y el escritor fue castigado con una pena carcelaria que pagó en libertad bajo fianza, después de haber pasado tres semanas en una clínica para enfermos mentales. Los médicos pensaron en aplicarle electrochoques, pero un siquiatra lo diagnosticó como esquizofrénico paranoico y lo dejo libre.

Su matrimonio tenía poco de convencional. La tarjeta de invitación a la boda fue un pene que se extendía en la medida en la que la tarjeta se iba abriendo. Participaban en orgías y cuartetos. El alcohol alimentaba los excesos. En una ocasión, Mailer le confesó a su mujer que se había acostado con un travestido. Ella no le permitió que la tocara más. Finalmente se divorciaron.

A pesar de la generosidad con la que ella se comportó con su marido durante el proceso legal, Adele se convirtió en una máquina de resentimiento en su contra. Su venganza final fue la escritura de su autobiografía, La última fiesta, donde revela la vida disipada de aquellos años, sin ocultar un ápice de su rencor. “Durante cien domingos –escribió– me desayuné leyendo The New York Times, y enterándome de que tenía una nueva esposa, otro libro, más fama, el premio Pulitzer, contratos millonarios, uno de los anticipos más grandes a cuenta de un libro desde la época de Hemingway, en suma una lluvia de bendiciones mientras cicatrizaban mis heridas. No cabía duda de que Fausto recogía las recompensas de su contrato con el diablo. Yo lo sabía, porque estaba presente cuando lo firmó.”

El novelista tuvo con las mujeres relaciones apasionadas y conflictivas. Lo amaron, lo detestaron o las dos cosas al mismo tiempo. Se casó seis veces y tuvo nueve hijos. Una aventura que resultó ser una pesada carga financiera por concepto de pensiones, y un acicate para escribir para conseguir dinero.

Machista acérrimo, atrajo el odio feroz del movimiento feminista, que vio en su obra y sus opiniones una afrenta. Muchos de sus personajes mujeres son androfóbicas por naturaleza. En su libro El prisionero del sexo , un gran éxito de ventas y panfleto central en la guerra de los sexos de comienzos de los setenta, acusó a las féminas de “usar anticonceptivos por odiar a los hombres”. Las feministas descargaron sobre él los amargos dardos de la crítica. Kate Millet, una de las principales figuras de este movimiento en Estados Unidos, no dudó en calificarlo como el último cerdo patriotero.

Mailer no tuvo empacho alguno en escribir que “la revolución feminista ha convertido a la mujer en ese tipo de hombre que a mí me entristecía cuando era joven. Ése que tenía que trabajar de nueve a cinco de manera aburrida y nunca era dueño de su destino. Ahí es donde acabó su revolución, su asalto al poder”.

LA DESMESURA COMO PROYECTO LITERARIO

Impetuoso, excepcional, preciso en su escritura, Mailer fue una formidable máquina de mecanografiar. “Creo escribir –dijo– para un público que carece de tradición para medir su experiencia, pero posee la intensidad y claridad de su vida interior. Para ese público me gustaría ser suficientemente bueno como escritor.”

Practicante de la libertad expresiva radical, el artista utilizó una gran variedad de voces en sus textos. No dudó, por ejemplo, en recurrir a todo tipo de personas gramaticales para contar sus relatos. En su ensayo Un fuego en la luna se refirió a sí mismo como Acuario, en El prisionero del sexo como El Prisionero y en Miami y el sitio de Chicago es el reportero.
En Los ejércitos de la noche, la deslumbrante obra sobre la marcha hacia el Pentágono contra la guerra de Vietnam, del 21 de octubre de 1967, ejemplo notable del periodismo participante, galardonado con los premios Pulitzer y Nacional de Novela, el escritor es, simultáneamente, reportero y protagonista. La voz relatora central recae en un Mailer ubicuo, mientras que el Mailer activista habla en tercera persona gramatical.

En La canción del verdugo, premiada también con el Pulitzer, donde cuenta una parte de la vida del reo y asesino Gary Gilmore, Mailer contiene su yo y echa mano de la omnisciencia verbal para generar un efecto de aparente neutralidad narrativa. En lugar de utilizar digresiones efectistas, arma un relato con materiales perfectamente ensamblados.

Sobre este uso de las distintas voces narrativas en su obra apunta: “No es fácil escribir en primera persona sobre un personaje que es más fuerte y más valiente que tú. Pero hay que hacerlo, porque si todos tus personajes tienen tu mismo nivel, no te enfrentas a temas más importantes.”

Su obra diluye las fronteras entre realidad y ficción. Periodismo y literatura, novela y reportaje, biografía y reportaje literario, literatura y ciencia social se funden y confunden en sus escritos. No en balde el subtítulo de Los ejércitos de la noche es La Historia como novela. La novela como Historia.

Simultáneamente novelista, historiador y periodista, utiliza las herramientas de la escritura de ficción para contar la realidad. “Por motivos de verosimilitud –afirmó sobre El fantasma de Harlot, su monumental libro sobre el aparato de inteligencia de Estados Unidos– sostendré que mi cia imaginativa es más real que casi todas las experimentadas personalmente.”

Autor famoso en función de reportero, Mailer asegura que “un buen periodista es alguien que todavía tiene que decirle a uno la verdad en privado; tiene la mirada brillante y puede contar diez buenas historias en la barra de un bar”.

Su incursión en el periodismo, empero, está marcada centralmente por su vocación de novelista. Según él, el flash del periodista sirve para registrar mejor a los muertos en un accidente de carretera, pero no para mucho más.

En la ficción hay menos aire estancado y en general más luz. “Casi todo lo que he escrito –advirtió– deriva de mi sentido de valor de la ficción.”

Consideraba que no había nada peor que tener mucho estilo. “Creo –dijo– que en mi obra he ido a los opuestos del estilo. Se muestra de lo mejor en Un misterio americano y prácticamente no existe en La canción del verdugo, porque el material de este libro es prodigioso.”

Para Mailer el propósito del arte es intensificar y exacerbar la conciencia moral de la gente: “Pienso, en particular que la novela, cuando es buena, es la forma más moral de las artes, porque es la más inmediata, la más insoportable, si usted quiere. De la que es más difícil escapar. La novela nos cambia la vida.”

Más allá de su prolífica producción, la práctica del oficio no le resultaba necesariamente fácil. En una extensa entrevista concedida a dos periodistas franceses confesó: “Escribir te destroza el cuerpo; te sientas ahí en la silla, hora tras hora, y sudas tinta para sacar unas pocas palabras.”

Para escribir, el novelista elaboraba un montón enorme de notas antes de comenzar. Leía mucho sobre los asuntos colaterales de la historia y pensaba mucho en ello hasta cultivarlo. Tuvo una sola regla para redactar: decirse a sí mismo que se iba a sentar a escribir al día siguiente. “Mediante esa declaración estás pidiéndole ya a tu subconsciente que prepare el material”, confesó.

En el tramo final de su vida no se hacía muchas ilusiones sobre la influencia de la escritura en el mundo contemporáneo. ” Cuando era joven los escritores solíamos pensar que las novelas podrían cambiar el mundo, pero no, es la televisión la que lo cambia.” Y añadía: ” Hace tiempo que las humanidades y los intelectuales han sido relegados. Sólo importan los factores económicos. La opinión de los intelectuales disidentes no llega al gran público. Por supuesto que puedo decir lo que me dé la gana, pero eso no quiere decir que los medios de comunicación de masas se vayan a hacer eco de mis palabras. Nadie me invita a comparecer en las grandes cadenas de televisión; a lo más que puedo aspirar es a aparecer en un programa minoritario, en cable.”

MUERTE, LIMBO Y RESURRECCIÓN

El 10 de noviembre de 2007, a consecuencia de una insuficiencia renal, falleció Normal Mailer. Tenía ochenta y cuatro años. Inicialmente fue enviado al limbo, según escribió en su relato “Después de la muerte, el limbo”, publicado en 1998. Su pecado fundamental –como el de todos los que aterrizan allí– fue no haber empleado más sustancia del alma que la requerida por las exigencias de la vida; fue el castigo por toda hora vaciada del deseo nuevo e intenso de ser utilizada.
Al llegar, el limbo estaba allí para enfrentarlo cara a cara con los pecados para los que no hay lágrimas: “Su propia y despreciable colaboración con la máquina-nausea de millones de células, esa asesina de Cristo de la época: la televisión.” Mailer se estremeció “recordando en cuántas ocasiones, con cada uno de sus nueve hijos, había cerrado las puertas de su propia resistencia a la televisión y permitido que los jodidos peques siguieran mirando la pantalla porque eso los calmaba. ”

Su siguiente estación en el más allá fue, según él mismo elucubró en una entrevista, encontrarse con un ángel monitor que le dijo:

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–Sr. Mailer, estamos muy complacidos de conocerlo. Estábamos esperando su llegada. Déjeme decirle las buenas noticias, absolutamente buenas: ha sido seleccionado para la reencarnación.

–Ay, gracias –le respondió él–, sí, realmente no quería irme a la paz eterna.

–Entre nosotros –reviró el ángel– le digo que la paz eterna no es del todo necesaria; tiende a volverse monótona. Pero lo importante es que usted reencarnará. ¿Qué quisiera usted ser en su siguiente vida?

–Bueno, creo que un atleta negro –dijo el escritor–. No me importa dónde me ponga, yo buscaré el éxito, y sí, quiero ser un atleta negro.

–Mire, Mailer tenemos tantas peticiones. Y todo el mundo quiere ser un atleta negro en su siguiente vida. No sé si podamos… déjeme ver que puedo hacer… –aseveró abriendo su libro enorme de reservas–. Bueno, aquí dice que usted se reservó para ser cucaracha. Y también le tengo noticias: será la cucaracha más rápida de toda la calle.

Así que la próxima vez que veamos a una cucaracha correr velozmente, habrá que tener cuidado en no pisarla, no vaya a ser que se trate de la reencarnación del novelista. O, quién sabe, quizás el escritor haya convencido finalmente al ángel de ser un deportista. Así que si en las Olimpiadas de 2020 un atleta negro sube al podium de vencedores a recibir su medalla y comienza a hacer declaraciones desmesuradas a la prensa, habrá que sospechar que, en el más allá, Mailer se salió con la suya.

* Textos de Luis Hernández Navarro (La Jornada)


Que Tengas un FELIZ AÑO 2008

enero 1, 2008

Este Blog lo inicie hace unos tres meses, de manera personal y a tiempo parcial, creo que mi saldo es positivo; pero espero mejorar mucho este año 2008 que empezamos.

El arte, Literatura, religion y filosofia, quiero integrarlo, paulatinamente, en una matriz, util, entretenida, informativa y positiva para almacenar mis ideas propias o de otras personas en dichos temas.

Para mí los Blogs son una herramienta personal y moderna de comunicación humana, y que nos permite conocer mejor en muchos aspectos que tiene nuestras vidas, nuestros gustos, habilidades o formas de pensar y expresarnos.

Por allí creo que esta lo más valiosos de los Blogs. Incluso me atrevo a decir que muchas personas le están reconociendo y dándole la importancia que se merece, sobretodo que cualquier persona común tiene la oportunidad de expresarse en el ámbito mundial en cualquier tema o aspecto de su vida que le guste o quiera destacar.

Por tanto los Blogs es un medio importante para que la mayoría de personas, comunes del mundo, puedan expresarse y, no importa que no tengan dinero para pagar una web site espectacular o profesional, hecha por técnicos que trabajan en ello, o no tenga el privilegio de trabajar en un medio de comunicación importante, gozando de toda la moderna y sofisticada infraestructura que poseen.

Lo positivo, lo interesante, lo útil, las experiencias personales, junto al amor, tolerancia y solidaridad humana, creo yo, nos puede hacer superar las duras pruebas y maldades o salvajismo irracional que existen de parte de algunos seres humanos que basan sus vidas en odios, envidias extremas y algunos llegan hasta el asesinato.

En este dia especial quiero terminar este articulo deseando que todas las personas del mundo puedan construir una vida en paz, armonía, tolerancia y solidaridad.

Asimismo espero que nuestro mundo sea un poco mejor y eso es algo que nosotros mismos podemos empezar a construir hoy. Solamente debemos cambiar nuestra vida para ser personas positivas, productivas y solidarias, de esa manera estaremos mejorando el mundo; pues nosotros somos parte del mundo.

FELIZ Y PROSPERO 2008.
Te desea:
CARLOS Tigre sin Tiempo (CTsT)
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“¿Son necesarios los periodistas?”

diciembre 15, 2007

“¿Son necesarios los periodistas?” Con esta provocadora propuesta, Lydia Aguirre, directora de ELPAIS.com, daba el pistoletazo de salida a la segunda jornada de Diálogos de EL PAIS en la Universidad Complutense de Madrid que bajo el lema común, Periodismo digital: reinventar los medios, se ha celebrado hoy en la Facultad de Ciencias de la Información. Este encuentro continúa el programa de diálogos, Periodismo, sociedad y futuro, auspiciado por el diario EL PAÍS y la citada universidad y que en esta ocasión acerca a los alumnos a la realidad de los medios digitales.

Durante el ciclo de conferencias han intervenido, además de Lydia Aguirre, los profesores Joaquín María Aguirre, Jesús Flores y el director de Prisacom, Mario Tascón. Y durante la tarde Luis Villa de The Cocktail, dirigió un taller sobre herramientas online para ejercer el periodismo.

“Pecados como la arrogancia o la excesiva endogamia” han causado un gran daño a la prensa, según ha señalado Lydia Aguirre, quien ha puesto como ejemplos algunos destacados fiascos cometidos por diarios tan prestigiosos como The New York Times y The Washington Post.

En su opinión, Internet está permitiendo a los medios “volver a conectar con millones de ciudadanos que habían dejado de sentirse reflejados y representados por la prensa tradicional”.

La periodista destacó los pasos en el terreno de participación ciudadana dados por ELPAIS.com, al que ha definido como “el periódico del mundo que más herramientas de participación ofrece a sus lectores” y ha puesto como ejemplo la sección Yo Periodista, que recibe cada día textos e imágenes remitidos por los lectores. “Estos envíos nos permiten tener señales claras sobre los temas que interesan a los lectores”, ha señalado Aguirre, quien concluyó su presentación afirmando que “los periodistas son hoy más necesarios que nunca”.

En su opinión, el periodista es esencial “para ayudar a los ciudadanos a navegar en medio de una inmensa amalgama de contenidos en la que a menudo se funden sin distinción informaciones reales, invenciones pueriles y manipulaciones espúreas”.

La directora de ELPAIS.com ha invitado a los alumnos de Ciencias de la información a recordar que “la esencia del periodista es la misma, trabajes en el formato en que trabajes: ser curioso, preguntarse el por qué de las cosas, tener agenda, contrastar los datos, manejarlos con precisión, ser respetuoso con las fuentes y con el lector, trabajar con rigor y dotarse de una buena dosis de humildad”. Hagan lo que hagan y lleguen donde lleguen.

En la misma línea el profesor Joaquín María Aguirre ha destacado en su ponencia que “el periodista tiene un papel de conciencia y de creación de opinión”. El profesor ha analizado los efectos producidos por la aparición de los medios digitales y su convivencia con los medios tradicionales. Convivencia se ve dificultada debido a la velocidad con la que se desarrollan los primeros y que está abriendo una brecha entre unos y otros.

Para Jesús Flores los periodistas se están reconvirtiendo y “el futuro no será igual”. “No es que los medios tradicionales vayan a desaparecer”, ha aducido, “pero es una verdad evidente que las generaciones nuevas apuestan por el uso y lectura a través de otros soportes como el monitor del ordenador, con acceso directo a la información y a las fuentes”, lo que terminará generando, según el profesor Flores, un cambio tanto en los profesionales como en los consumidores de la información. Flores ha señalado “el fenómeno que se conoce como Bitácora, Blog o Weblog” como un nuevo modelo de comunicación alternativa, participativa o interactiva.

El director de Prisacom, Mario Tascón, ha sido el encargado de cerrar la jornada matinal de periodismo digital. Tascón ha dejado clara la diferencia entre un periódico digital y uno en papel. Con una “visita a la biología” ha intentado explicar cuál ha sido la evolución de los medios (de convencional a digital): “por anagénesis: en un cambio radical2 y por cladogénesis: aparece una nueva especie. Este sería el caso de los periódicos digitales. Para Tascón la convergencia entre medios de distinto origen (radios, televisión, periódicos) se produce cuando al llegar a Internet “el medio donde caen les obliga a ser lo mismo”. Al final una radio, una televisión o un periódico deben variar su lenguaje para adaptarse al medio, porque “están desarrollando el mismo tipo de medio”.

Durante la tarde, Luis Villa, abogado de formación reconvertido a las nuevas tecnologías, se ha convertido en el mejor ejemplo de que los profesionales tienen futuro en la comunicación digital. Blogs, twister, technorati, flickr y una lista interminable de neologismo hablaron de una democratización de los medios, de unos nuevos líderes de opinión y de unos perfiles profesionales que sí ganan dinero en Internet.

* ELPAIS.com – Madrid – 13/12/2007


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